Primero se dio a conocer el caso del gasoducto que toca varios puntos urbanos antes de llegar a su destino, levantando una reacción ciudadana que dio oportunidad al  gobernador para asegurar que se hará caso a la opinión ciudadana. Ahora se revive el asunto de la mina “Caballo Blanco” y esto da margen para que desde el gobierno, otra vez, se manifieste que no se permitirá por ser un “proyecto no viable”, tal cual declaró el Secretario de Medio Ambiente, Víctor Alvarado. A continuación, el Procurador de Medio Ambiente, Dalos Ulises Rodríguez, declara que “tenemos que anteponer sobre intereses particulares, debemos dar paso al interés común, al interés de la sociedad…”, aunque aclara que no hay solicitud de que el proyecto se vaya a activar. Entonces, ¿por qué el ruido, acaso no tienen más qué hacer y reviven asuntos de archivo muerto? ¿Sólo para distraer la atención y se aparte la vista del desbarajuste financiero?