El que Tomás Ruiz, flamante Secretario de Infraestructura y Obras Públicas del gobierno del estado, reconozca que la red carretera estatal “deja mucho que desear” es un buen principio para hacer el diagnóstico y diseñar los programas correspondientes para mejorarla. Aunque bien sabemos que dadas las finanzas estatales es muy difícil “tener carreteras que merecemos los veracruzanos” el sólo hecho de reconocerlo desde el gobierno ya es ganancia. En el transcurso del presente año ya iremos comprobando si se hace efectiva la anunciada inversión de 11 200 millones de pesos en infraestructura; mucho dinero como para dejar huella física. Pero todo se desvanece cuando habla de inaugurar en junio el paso a desnivel de Paso del Toro, porque ni es de su resorte pues es federal ni hay ya tiempo para concluirlo en junio, ¿para qué hablar de más?