De ser cierto el boletín puesto a circular por Sefiplan sobre los 813 millones de pesos que esa Secretaría remitió a los 212 municipios, en cumplimiento de los programas del Fondo de Aportaciones para el Fortalecimiento Municipal y del Fondo de Infraestructura Social Municipal, los ayuntamientos deberán empezar a aplicar ese recurso para cumplir con sus respectivos programas sociales y de obra pública. Ahora saben que ese dinero estará fiscalizado también por la inflexible Auditoría de la Federación, aparte del Orfis que sólo descubre lo que le dicen, y que más vale aplicarlo para lo que viene etiquetado si no quieren problemas al termino del ejercicio. La suma de esos millones en realidad no representa mucho para los rezagos que se tienen, pero peor es nada.