Marco Antonio Aguirre Rodríguez
Místicos y Terrenales
  • Yunes ¿candidatura segura?

  • PRI ganará diputaciones, por abstencionismo

  • Raymundo León, asaltos y CEAP

Aún cuando este año se eligen diputados federales, la sucesión gubernamental en Veracruz levanta mucha más expectativa; y esto también ocurre aún cuando la actividad política enfrenta una fortísima desesperanza producto, sobre todo de cuatro situaciones:

  1. La altísima ineficacia gubernamental de Javier Duarte
  2. El muy bajo nivel popular de Enrique Peña Nieto
  3. La violencia y la inseguridad que persisten en el país
  4. La falta de oportunidades para el desarrollo social y económico.

El interés de la población se encuentra en este momento en los que pueden ser los posibles candidatos a la gubernatura del estado, centrados sobre todo en los senadores Yunes, por el PRI, José Francisco y Héctor, y en Miguel Ángel, del mismo apellido, por el PAN.

Ellos llevan las preferencias en las mediciones hechas hasta ahora.

Y esto es así porque representan la alternativa viable y visible frente al grupo en el poder, el de la Fidelidad, de Fidel Herrera, que busca mantenerse y que no vacilará en descarrilarlos de su propósito.

Hoy ninguno de los Yunes tiene asegurada la postulación y de hecho, aún cuando los tres están a la cabeza de las preferencias, los resultados de las elecciones federales de este 2015 pueden modificar sustancialmente la posibilidad de que alguno de ellos sea nominado candidato.

Vamos por partes.

Hace pocos días José Yunes exhibió una encuesta realizada por la Universidad Veracruzana que lo muestran arriba en las preferencias, mientras que ahora se difunde una nueva medición que favorece a Héctor Yunes.

Se trata de una encuesta realizada por parte de la Federación de Universidades e Instituciones Particulares de Educación Superior (FUIPES), en la cual se pregunta directamente a los jóvenes ¿si hoy fueran las elecciones para gobernador en el estado de Veracruz, por quién votaría?.

Las respuestas muestran que el 33.73% lo harían por Héctor Yunes Landa.

El segundo lugar entre este grupo fue para Miguel Ángel Yunes Linares con un 27.77%, mientras que José Yunes Zorrilla quedó en un tercer sitio con un 14.45%

De los demás posibles, solo Juan Bueno Torio recibió menciones, con un 3.61%.

La encuesta también trae otro dato llamativo. El 8.43% de los universitarios encuestados se pronunció por el PRD, lo cual es llamativo por la falta de candidato que tiene éste partido.

También revela la altísima disposición de este grupo a participar en los comicios gubernamentales, porque desde ahora sólo el 12.01% se pronunció por un “No sabe/No contesto”.

Los tres Yunes encabezan las posiciones.

Pero aún con las mediciones que se tienen ahora, la candidatura al gobierno del estado no está definida y las maniobras para que ninguno de los Yunes sea candidato son muchas y amplias, sobre todo por parte del grupo de la Fidelidad, que busca la forma de mantenerse en el gobierno, aún cuando existe un amplio rechazo a la administración de Javier Duarte; en este sentido los resultados de las elecciones federales de este año pueden ser determinantes para que los grupos políticos reclamen el derecho a postular a su candidato y que éste sea el seleccionado, tanto en el PAN como en el PRI.

La Presidencia de la República le dejo a los gobernadores de los estados donde gobierna el PRI, la posibilidad de nominar a los candidatos a las diputaciones federales uninominales.

Así, en Veracruz, los postulados son todos identificados con el grupo en el poder, lo cual implica que primero fueron palomeados por Fidel Herrera, como cabeza del grupo, y después fueron nominados.

Si el grupo de Fidel Herrera logra el triunfo en la mayoría de los distritos, se presentará como una maquinaria electoral capaz de ganar las elecciones en el estado y por lo mismo reclamará el derecho a postular su candidato.

Y si esto ocurre no será ninguno de los Yunes rojos.

Por el lado del PAN, la dirigencia estatal, encabezada por José Mancha, está obligada a presentar buenos resultados en las elecciones federales, si busca tener injerencia en la nominación de candidato a la gubernatura el próximo año, sobre todo si la misma está identificada en cercanía con Miguel Ángel Yunes y Víctor Serralde, el principal operador de Gustavo Madero en el estado.

Si la dirigencia estatal del PAN no entrega buenas cuentas, su posibilidad de influir en la designación del candidato gubernamental en el 2016 disminuirá, lo cual será una baja en las posibilidades de Miguel Ángel Yunes, creciendo en cambio las de Julen Rementeria (que hasta ahora se ha mostrado muy cercano al gobierno de Javier Duarte) y las de Juan Bueno Torio, que ha estado también reclamando esa posibilidad.

Y para desventaja de los Yunes, tanto rojos como azules, hasta ahora el panorama pinta para que el PRI y los candidatos de la Fidelidad, ganen las elecciones de este año, sustentada en el bajo perfil de los candidatos de la oposición, los pocos recursos que los mismos tienen y la escasa participación ciudadana que los comicios de este año han despertado.

El PRI estatal, el de la Fidelidad, ha mantenido su trabajo para activar tanto a sus simpatizantes, como para identificar las zonas donde pueden impactar y conseguir votos mediante acciones de “apoyo social” o de plano de compra de votos.

Su acción no necesita ser muy amplia, por la débil oposición. Así pues, mientras menos votos tenga la oposición, menos votos necesitará el PRI para ganar.

Igual ocurrirá si los electores anulan su voto o lo emiten en blanco.

El PAN, que era la única fuerza política que podría haber desarrollado una real oposición al PRI, hasta ahora se ha mostrado más que tibio, blando y hasta complaciente con el gobierno del estado.

De hecho José de Jesús Mancha Alarcón, presidente del PAN estatal, tiene poca presencia social.

Su baja popularidad responde a dos factores combinados:

  1. Su poco carisma
  2. Una inadecuada política de comunicación social, de su imagen y del PAN estatal.

Pero esto no parece preocuparle mucho, porque más bien se nota como una cierta intención por dejar que los candidatos de este partido caminen solos y que hagan lo que puedan ante los candidatos del PRI y los múltiples recursos que estos ya tienen.

¿O acaso tendrán una estrategia maestra escondida?, o ¿están esperando que desde el CEN lleguen los recursos y el empuje para poder ganar?.

En el PRD la intención por dejar solos a los candidatos del PRI es de tal tamaño que a quienes están postulando son completos desconocidos hasta para sus cada vez menos militantes.

Muchos a quienes les ofrecieron las candidaturas del PRD, las rechazaron, porque no les quieren dar recursos para hacer las campañas.

Existen versiones incluso de que la mayoría de los nominados fueron puestos en complacencia con los candidatos del PRI para que no levanten expectativas –precisamente- y se mantenga alto el abstencionismo.

La perspectiva para esta elección federal es el abstencionismo, pero esto no significa que los electores estén conformes con la situación actual, si no por el contrario, un hartazgo que lleva a no actuar por considerarlo innecesario, pero que terminará por salir de alguna manera.

 RAYMUNDO LEÓN, ASALTOS Y CEAP.

Raymundo León es un periodista que ha sido asaltado en su domicilio en tres ocasiones y en una de ellas intentaron secuestrar a su esposa.

De los tres casos presentó denuncia, aunque hasta ahora ninguno ha sido resuelto.

Raymundo León asienta que a él sí lo apoyó la Comisión Estatal para la Atención a los Periodistas y que le dieron acompañamiento, incluso para superar el estado de crisis.

La atención se la dio Namiko Matsumoto, la secretaria ejecutiva del organismo, así como varios otros integrantes de la misma.

En cambio reitera que la ahora Fiscalía General del Estado ningún resultado muestra en los tres casos que le conciernen.

La carta de Raymundo León es amplia, por lo cual si gusta puede consultarla integra en http://misticosyterrenales.blogspot.mx/2015/03/carta-raymundo-leon.html

De todos los casos de periodistas que han sufrido robos, es el único que refiere haber recibido esta atención.