En su interesante artículo publicado en Milenio, Héctor Aguilar Camín diagnostica que a partir de la alternancia surgieron “tres patologías políticas, consecuencias no buscadas del diseño original: 1. Gobiernos federales improvisados e inexpertos: malos gobiernos federales. 2. Gobiernos locales enriquecidos por la Federación que no rinden cuentas ni cobran impuestos ni aplican la ley: gobiernos locales irresponsables. 3. Elecciones saturadas de dinero ilegal que por momentos responden más a la lógica de la subasta que a la de la competencia”. Sin duda alguna pinta con claridad meridiana lo que ocurre en las entrañas del poder porque su diagnóstico pinta con exactitud nuestra realidad.