Un gobernante debe tener sumo cuidado para seleccionar a quienes van a formar parte de su equipo de trabajo con miras a cumplir un mandato proveniente de la voluntad general que le confirió la oportunidad de servirla, una grave responsabilidad que si es cumplida con acierto la posteridad reconocerá con gratitud histórica o, en caso contrario, le reprochará ad perpetuam. La reflexión viene a cuento porque el actual gobierno de Veracruz se ha caracterizado por un permanente cambio de colaboradores que se refleja en la defectuosa implementación de las acciones de gobierno, ¿qué ocurrió, fallaron los escogidos o no fueron los mejores, para el cargo conferido? ¿Cuál fue el criterio medular de la selección? Cual sea la causa, con los incesantes relevos los afectados resultan ser quienes delegaron el poder.