La percepción que la dirigencia priista nacional tiene respecto de Veracruz tal vez no es la más optimista, el antecedente de la elección federal de 2012 es una mala señal. Existe irritación social, no cabe duda, sin embargo eso no necesariamente significa derrota priista. Está por verse si da resultado la estrategia de cooptar dirigencias partidistas de la oposición “leal” para lanzar candidaturas a modo y  desalentar candidaturas opositoras con perfil competitivo. Habrá que esperar a un mayor desarrollo del proceso electoral para elaborar un diagnóstico sobre el posible resultado de la votación en la jornada electoral del 7 de junio próximo. Por lo pronto César Camacho visitó Xalapa y la conurbación Veracruz-Boca del Río para medirle el agua a los camotes.