En el Reforma, su columna de trascendidos Templo Mayor, asegura que: “de forma paralela a las campañas federales y estatales, al interior del PAN comenzó una interesante e intensa contienda, se trata de la lucha por la dirigencia nacional del partido que encabeza Gustavo Madero. Según dicen, el chihuahuense quiere adelantar el fin de su mandato para evitarse el numerito de nombrarse él mismo coordinador parlamentario en San Lázaro; esto significaría adelantar la elección interna de octubre a agosto, por lo menos. ¿Y quiénes le tiran a encabezar al panismo? Hasta ahora hay dos claros -y declarados- contendientes: Margarita Zavala y Ricardo Anaya; dicen que tanto la ex primera dama como el jefe de la bancada albiazul recorren el país apoyando a los candidatos de su partido y, de paso, se promueven para el relevo en la dirigencia. Lo que se dice dentro del PAN es que a Madero y a sus muchachos los empezó a poner nerviosos no sólo el activismo, sino la buena recepción de Zavala en los mítines panistas, por lo que decidieron soltarle la rienda a Anaya para que no se quedara atrás en la carrera. ¡Qué tal!”. (sinembargo.com)