Lo inimaginable está ocurriendo: que el pago de la nómina y las pensiones son noticias para destacar cuando siempre ha sido una prestación por ley y se ha cubierto “en tiempo y forma”. Pero los tiempos han cambiado y la penuria económica por la que atraviesa el gobierno del estado es tan profunda que pagar a tiempo además de sorpresivo es un alivio y, obviamente, es noticia.