De acuerdo con su proverbial intolerancia Andrés Manuel López Obrador se va hasta contra sus propios correligionarios, gente que lo ha apoyado, que ha estado empujando para que las propuestas de la izquierda prosperen, pero al menor asomo de apartarse de sus dictados los agrede y rompe con ellos. Así está sucediendo en Tabasco en donde ayer expresó: “Pero tampoco Arturo (Núñez) está actuando con eficacia porque está muy respetuoso de la mafia del poder. Está muy cercano a Peña Nieto y a (Luis) Videgaray, no se atreve a exigir lo que a Tabasco le corresponde por derecho y por justicia porque de aquí se llevan el petróleo”… Arturo Núñez, “en vez de reasumir la soberanía de estado y exigir que la Federación le entregue a Tabasco lo que le corresponde, está muy suavecito, demasiado complaciente con Peña y Videgaray”. ¿Qué pretende el “peje” correligionarios políticos afines o subordinados ciegos a sus dictados?