Por Mario Mijares
07 de abril de 2015

La enajenación de la televisión no únicamente afecta a las clases pobres, también produce éxtasis en algunos burócratas a nivel de secretarios y políticos.

1.- Estimado lector, bien se podría pensar que es cuestión de falta de instrucción escolar y de cultura de algunos burócratas, así como políticos que tienen amoríos con mujeres de la farándula. En la historia de éste país ya son muchos los caídos en tal tentación, como es el caso del actual presidente mexicano, así como el gobernador de Chiapas. Sin embargo, llama la atención la relación amorosa de Lorenzo Lazo Margain, individuo conocido en Xalapa Veracruz, ya que   durante el sexenio de Miguel Alemán Velazco, 1998 al 2004, se hospedó todo el tiempo en el hotel Fiesta Inn, y que numerosos xalapeños vieron tal acción, como un menosprecio a esta entidad. Él ocupo el encargo de la Oficina de Programa de Gobierno, y desde ahí manipulaba el gobierno alemanista, pues este poco se hallaba en la región veracruzana.

Lorenzo Lazo nació en la Ciudad de México el 25 de agosto de 1953. Obtuvo la Licenciatura en Economía en el Instituto Tecnológico Autónomo de México (ITAM), su experiencia como burócrata en el Sector Público es amplia. Fue Director General de Asuntos Internacionales en FONAPAS, adscrito a la Presidencia de la República (1977-1979). Estuvo en la Secretaría de Relaciones Exteriores, de Agregado Cultural para la Gran Bretaña y la República de Irlanda, adscrito a la Embajada de México en Londres, concurrente con la República de Irlanda.  Vicepresidente de la Sociedad Británico Mexicana. (1980-1983). Además Lorenzo nació en pañales de seda, pues sus padres de apellidos, tanto Lazo y los Margain Gleason son de rancio abolengo. 

Sin embargo, Lorenzo hizo público su amorío con Edith González Fuentes, una actriz de telenovelas, quien por cierto tiene una hija de otro burócrata, pero panista de nombre Santiago Creel, precisamente cuando era el responsable de la Secretaría de Gobernación, y cuya religiosidad causó un  grave escándalo, pues al inicio, éste no quería reconocer a su retoño.  

2.-  Es un hecho la pérdida de valores en la sociedad mexicana, causada precisamente por la descomposición del país, hecho que empezó aparecer a partir del sexenio de Luis Echeverría y, que se vino a reflejar en todo su apogeo con la oligarquización del Estado Mexicano a partir de Vicente Fox. ¿En que ha consistido la desvalorización familiar y por tanto social? Resulta paradójico del cómo es que las clases tanto adinerada, así como media, empezaron desde esa época a imitar a las clases pobres, pero sobre todo a los más patanes, no sólo en el lenguaje soez, sino en sus desplates y gustos corrientes, todo este tipo de acciones reproducidas en la televisión. Eso pasa con ellos, hoy día, mientras que una gran mayoría de los “lumpen proletarios” o clases pobres, se quieren comportar, como oligarcas o funcionarios prepotentes. Así esta de alrevesada se encuentra la gran nación en territorio, y de riquezas naturales, pero pobre en cuanto a sus habitantes.

3.- Quizás este punto de desnudez social es algo parecido al culto histérico, que realizan precisamente las bestias de poder, junto a su burocracia poco ilustrada. En definitiva se perdió en México, esa sociedad tradicional de buen gusto, que llegó a formarse desde el porfiriato hasta 1970, aproximadamente. Las mismas escuelas confesionales han perdido el rumbo, sus egresados dejan mucho que decir, como el recién ejemplo del Instituto Cumbres o bien del mismo ITAM. Sin duda, la educación en estas universidades es engañosa en todos los sentidos. Son familias particulares que han perdido la idea de los valores trascendentales, pareciera que ya no les interesa, y ahora se han quedado en la inmanencia total. Una sociedad mexicana insatisfecha, la cual pareciera que siempre está en búsqueda de la vida fácil y poco espiritual.