Los palestinos conmemoran hoy el Día del Prisionero, en el que recuerdan y se solidarizan con los cerca de 5.000 palestinos en cárceles y centros de detención israelíes, que consideran presos políticos, y exigen su liberación.

La jornada este año se produce en medio de un clima de gran tensión a raíz de la reciente muerte de dos palestinos bajo custodia israelí y las prolongadas huelgas de hambre llevadas a cabo por varios reos para protestar por su situación tras las rejas.

descargaFuncionarios palestinos acusaron a Israel de negligencia médica en el caso de uno de los fallecidos por cáncer el mes pasado y, en el otro fallecido en febrero, de supuesta tortura durante un interrogatorio.

Israel ha rechazado esas alegaciones y subraya que ambos expedientes se encuentran bajo investigación.

El ministro de la Autoridad Nacional Palestina (ANP) para los Presos, Issa Qaraqe, denunció el sábado que los centros médicos en las prisiones israelíes no cumplen los parámetros internacionales y que 1.400 reclusos palestinos se ven afectados por la falta de asistencia.

El Club de Prisioneros palestinos precisó, en un informe dado a conocer con motivo de la jornada en solidaridad con los presos, que en 2013 cerca de 5.000 palestinos se encuentran detenidos en más de 27 prisiones, centros de detención e interrogatorios israelíes.

De ellos, precisa el documento, 106 se encuentran tras las rejas desde antes de la firma de los Acuerdos de Oslo entre Israel y la Organización para la Liberación de Palestina (OLP) en 1993, y 50 llevan más de 25 años, como es el caso de Karim Yunis, el preso de mayor duración, con 31 años en prisión.

Asimismo, catorce mujeres están encarceladas en Israel, entre ellas una que ha cumplido 11 años de su condena de 20, además de 235 menores de entre 12 y 18 años.

A estos se suman 200 presos administrativos, detenidos sin cargos y sin acusación, de los cuales catorce son miembros del Parlamento.

El Club precisa que no hay una cifra oficial de los enfermos, aunque, según sus estimaciones, son alrededor de 700 y acusa a las autoridades israelíes de negligencia en el tratamiento de sus problemas médicos.

El informe afirma que abundan los casos en los que presos palestinos se encuentran en una celda de aislamiento como medida de castigo por parte de las autoridades penitenciarias israelíes.

En los últimos meses la situación de los presos palestinos ha vuelto a la palestra a causa de la situación de Samer Isawi, un detenido que inició una huelga de hambre intermitente desde agosto del año pasado para protestar por su situación al haber sido arrestado poco después de su liberación en octubre de 2011 en virtud de un canje de presos con Israel por el soldado Guilad Shalit.

Isawi ingiere de forma intermitente líquidos, vitaminas, sales y otros nutrientes, aunque no toma alimentos sólidos y su deterioro físico parece irreversible y le ha llevado a estar ingresado en el hospital de la prisión de Ramle.

El responsable del Departamento de Negociaciones de la OLP, Saeb Erekat, remitió una carta a la alta representante de Política Exterior y Seguridad de la UE, Catherine Ashton, en la que llama una vez más la atención sobre la situación de Isawi.

“Su salud física se ha debilitado significativamente, y su vida pende de un hilo (…) en caso de que el Sr. Isawi muera, haremos responsable a la comunidad internacional parcialmente por su tolerancia hacia las acciones horrendas que han llevado a esta terrible situación”, reza la misiva.

En solidaridad con el detenido, varios presos de la cárcel de Hadarim, al norte de Tel Aviv, han iniciado hoy una huelga de hambre, incluido un hermano suyo, con el objetivo de lograr la liberación de Isawi.