Por Virginia Durán Campollo
20 de abril de 2015

El abominable Partido Verde (PVEM), es el socio potencial  del Partido Revolucionario Institucional (PRI). No sólo es su palero…va más allá. Es cómplice y sus votos, traicionando a su  electorado, abonan al cuestionado partido en el poder. Como todos los partidos políticos nacionales, no responde a las verdaderas necesidades de la nación.  Comparsas que sólo sirven a los priistas, para obtener posiciones que luego se reparten. Lacayunamente se postran, por los grandes beneficios económicos y de poder que les da su empleador. Ese que encubre los crímenes, en el estricto sentido de la palabra, como el no resuelto en un lujoso pent-house propiedad del llamado, en su juventud lejana,  niño Verde donde una extranjera fue aventada desde la terraza, después de un forcejeo según las crónicas. El individuo, ha llevado una vida  de lujos y riqueza muy disipada en todos sentidos. *** Los verdes navegan con la gran mentira: la preocupación del cuidado del Medio Ambiente. Y son tan mentirosos y fracasados que se anuncia, según estudios científicos, que el mayor problema del país es la amenaza del Cambio Climático. Hay muchos faltantes al respecto, que no son nada fáciles de erradicar y menos cuando no hay un verdadero interés. Convertidos en empresas familiares, el PVEM es una más de las sanguijuelas que extraen del erario publico. La familia propietaria de la franquicia, es millonaria y cuidan con celo su botín. Hoy el Partido Verde es rechazado por la opinión pública-de más comentar las estructuras partidistas de ventaja que se conocen- por todas las violaciones que han cometido. ***El Instituto Nacional Electoral (INE) no podría estrenarse de manera más lamentable. No han podido fiscalizar al PVEM y maquillan las faltas para exonerarlos. PRI, PAN, PRD y demás rémoras cuestan mucho y no sirven para nada.  Lo mismo va para todas las instituciones electoreras, a la cuales nadie cree y también deben desaparecer. Nadie les avala y esto es delicadísimo. ¿Para qué les necesitamos?  Siempre gana, el que más aporta económicamente. La compra y venta del voto es de asco. La Bestia esta suelta. Todos empiezan hablar de irregularidades y nadie atiende. Será como siempre: Monexgate, Amigos de Fox y demás trampas no imputables. Pobre país, ausente de la  Ley y el Orden. ***  Veracruz es un desastre. La inseguridad es agobiante. Denuncias ciudadanas, las autoridades correspondientes no dan cuenta de ello, alertan sobre bandas de niños que secuestran a los infantes,  arrebatándolos de las manos de sus progenitores. Los medios de comunicación oficialistas no hablan del grave problema,  como de muchos más, y por ello se utilizan las redes sociales.   Gobierno fallido, donde todos hacen los que les viene en gana. Un señalamiento nacional al fracaso de la seguridad pública local y, sin embargo, una contemplación del gobernante con su secretario de seguridad, que es de análisis. ¿Hasta cuándo la federación, volteará a ver al estado? *** La última adquisición del PVEM, que por cierto cacarea, es Javier Herrera Borunda, que inexplicablemente es delegado del PRI en Oaxaca. Candidato plurinominal a la diputación federal por la tercera circunscripción de ese partido (PVME), los priistas veracruzanos  le hacen los honores a quien pareciera inicia una campaña para la gubernatura de Veracruz. *** César Camacho, del PRI, “vaticinó” que los candidatos veracruzanos serán la “caja de resonancia”, de las “cosas buenas” que pasan en Veracruz. Así o más…estulto.  Desconoce quiénes son Carolina Gudiño, Erick Lagos, Jorge Carvallo, Adolfo Mota, Edgar Espinoso, Noemí Guzmán. Todos unos dechados no de virtudes sino de los vicios más execrables, como la corrupción. La “resonancia” es la mentada que recibe el líder del PRI nacional, ya que en Veracruz no pasan “cosas buenas”. Al parecer alguien le informó  y entonces reculó: los candidatos deben ser de probada honorabilidad y yo no meto las manos al fuego, nada más que por mí mismo, palabras menos o más. *** La crónica de una muerte anunciada del PRI local, tiene un solo autor: Fidel Herrera Beltrán. Los veracruzanos se resisten a tener otros seis años o más, de fidelismo puro. Mucho daño ya hizo el que nunca se fue. *** Y para las agruras del mole…usted sabrá qué tomar. Hasta la próxima.