Que Fidel Herrera esté metido hasta la cocina en el proceso electoral de Veracruz ya a nadie extraña ni constituye un secreto; que impone o propone candidatos es asunto de la especulación cotidiana, en última instancia habrá que concluir que nunca se fue o que no acaba de irse. Pero lo que llama la atención es su nombramiento como Delegado del CEN del PRI en el estado de Oaxaca, uno de los estados con mayores índices de antipriismo y con un gobierno que si bien no ata ni desata proviene de la oposición al PRI. Nadie pudiera escatimarle el ex gobernador veracruzano su experiencia en asuntos electorales, que en Oaxaca tendrá que ratificar en un triunfo equiparable al que Ulises Ruiz consiguió en 2009 cuando obtuvo carro completo, ¿lo logrará Herrera Beltrán sin las carretadas de dinero que acostumbra gastar para cooptar al adversario? El 7 de junio lo veremos, porque hay quien afirma que el nombramiento fue para mantenerlo ocupado fuera de la entidad veracruzana, pero esta es sólo una especulación más.