Hoy se cumplen 70 años que en el bunker inexpugnable de la elite nazi fascista Adolfo Hitler y Eva Braun se suicidaron para no caer prisioneros del ejército ruso, que había tomado Berlín tras dejar en los campos de batalla más de 30 mil muertos (la capitulación entró en vigor el 8 de mayo). Adolf Hitler y Eva Braun casaron la noche del 29 de abril, sabían que el fin estaba cerca y terminaban los sueños de alcanzar un Tercer Reich milenario. Pintó de dramatismo aquel evento el suicidio de Joseph Goebbels y su esposa Magda quienes en el colmo del fanatismo envenenaron a sus seis pequeños hijos. La guerra finalizaba con un costo de 50 millones de muertos, la pérdida de vestigios históricos y culturales, ciudades destrozadas y cicatrices psicológicas difíciles de sanar, pero Europa se levantó del holocausto tras una inversión millonaria, mucho menos de la mitad de lo que en México hemos gastado en programas para redimir a los pobres.