Se lee en sin embargo.com: “Me caí del helicóptero que andaba…En Milenio, periodista Joaquín López Dóriga, escribe que: “en el despacho presidencial se debatió tan fuerte su salida, discusión en la que se llegó a considerar ‘separarlo del cargo para facilitar la investigación’, pero dados los alcances del escándalo mediático ya era insuficiente, lo que reconoció el propio Peña Nieto, y se procedió a informarle que ‘había sido aceptada’ la renuncia que, según el mismo (David) Korenfeld, había presentado el día anterior […]. Al día siguiente, el ya ex director de Comisión Nacional del Agua (Conagua), me dijo ‘que había cometido un error de ocho minutos’, lo que duró el vuelo de su casa al aeropuerto y quizá, en el cronómetro tuviera razón y así los marcara, pero en la realidad, no. Los errores se cometen independientemente de los minutos. Y eso retrata una manera de pensar, Korenfeld cree que el cese es mucho castigo para tan ‘breve error’, pero retrata, también, una manera de actuar que ya tuvo un costo que debe ser ejemplar”; En cambio, acá en la aldea jarocha vemos cómo “se pierde la confianza” a colaboradores, que de inmediato son reciclados, nos enteramos que cuatro de cinco facultades de medicina de la UV tienen vencidas sus acreditaciones desde hace años y ¡no pasa nada!