Foto: Cuartoscuro
Foto: Cuartoscuro

Ciudad de México, 3 de abril (SinEmbargo).- Un reciente estudio realizado por los investigadores Valeria Espinosa y Donald B. Rubin para el The American Statistician asegura que a pesar de las intervenciones militares en algunas regiones de México que son “problemáticas”, el efecto es contrario al esperado y la tasa de homicidios se incrementó en dichas zonas, reporta esta noche The New York Times.

El estudio utiliza el modelo causal de Rubin para comparar la tasa de homicidios después de la intervención militar en cada región, contrastando una hipotética tasa de homicidios para ese mismo año en zonas en donde la intervención militar no tuvo lugar, dice el influyente diario en un despacho firmado por Elisabeth Malkin.

El estudio se realizó en zonas en donde las tropas mexicanas luchan contra las bandas de narcotraficantes. En dichos territorios los residentes indefensos “imploran” al gobierno restaurar el orden. En respuesta, las autoridades envían soldados para mantener la paz, pero el resultado no es el esperado, indica el diario: la violencia empeora.

La historia, dice el NYT, comenzó en el sexenio del ex mandatario Felipe Calderón Hinojosa, quien a finales del año 2006 envío tropas a su estado natal, Michoacán.

El análisis estadístico al que hace referencia el diario estadounidense analizó 18 regiones del país y confirma que la llegada del Ejército o la Marina no logró reducir el número de asesinatos en 16 de esas áreas.

En algunos de los casos más notables, dice el diario neoyorquino, en las ciudades fronterizas de Ciudad Juárez y Tijuana, además de la ciudad turística de Acapulco, la tasa de homicidios se disparó en el año en que soldados se pusieron en las calles.

El estudio, “¿Acaso las intervenciones militares en la Guerra contra el narcotráfico en México aumentan la violencia?”, sugiere de manera enfática que la llegada de las tropas conduce a un aumento en las tasas de homicidio en el corto plazo, o en el mejor de los escenarios, no hay mejora, dijo al diario Valeria Espinosa, uno de los los autores del estudio, una analista cuantitativo en Google que completó un doctorado en estadística de la Universidad de Harvard en el año 2014.

Para estimar el efecto de la intervención militar, el estudio comparó las regiones donde hubo intervenciones con regiones similares donde no se enviaron tropas.

Así Espinosa y su coautor, Donald B. Rubin -profesor de estadísticas de Harvard- definieron las regiones estudiadas como una ciudad central y los municipios de los alrededores, porque la violencia del narcotráfico a menudo migra a zonas vecinas cuando los soldados comienzan a patrullar las ciudades, dice el New York Times.

En entrevista para el diario estadounidense, Espinosa dijo que las variables adicionales que no tiene -como la inteligencia del gobierno sobre las bandas de narcotraficantes, las rutas de contrabando y los cultivos de drogas- contribuirían a una mejor comprensión acerca de si la intervención militar en realidad causa un incremento de la violencia.

“Es una metodología que los responsables políticos podrían utilizar junto con información privilegiada” para determinar los efectos de la intervención militar, dijo Espinosa.

Por esta falta de información el estudio se limita a resultados a corto plazo.

En el caso más notorio, Ciudad Juárez, la tasa de asesinatos se elevó a más de 200 personas por cada 100 mil habitantes en 2010 después de una intervención militar en 2008, la tasa de homicidios más alta del mundo.

Pero desde entonces, dice el NYT, el número de homicidios han caído significativamente.

El diario hace referencia a otro estudio reciente realizado por el Grupo Internacional de Crisis, mismo que atribuye el rendimiento relativo a la normalidad, a una participación ciudadana que exige la rendición de cuentas de las autoridades locales, la inversión pública en programas sociales, una eficiente policía local y reformas judiciales.

VER ESTA IFORMACIÓN EN:

http://www.sinembargo.mx/03-04-2015/1302766