“La corrupción es un sistema espantoso que falsea la democracia y aleja a los ciudadanos de la cosa pública. Los ciudadanos (en América Latina) ya no tienen confianza en sus instituciones, ni siquiera creen en la policía, lo cual es sumamente grave”; esta opinión de Gilles Lipovetsky, filósofo y sociólogo francés a quien la Universidad Veracruzana distinguió con el doctorado Honoris Causa por la Universidad Veracruzana, define con meridiana claridad nuestro entorno político, el nacional y veracruzano. Si nos limitamos a la aldea es generalizado el clamor ciudadano contra la corrupción en los círculos de gobierno, ese fenómeno que va íntimamente ligado con el de la impunidad debido a las complicidades al interior de las mafias del poder.