Ya se asoma un severo estiaje, los calores serán intensos, entonces seguramente cobrará vigencia el problema del abastecimiento de agua entubada y resurgirá la para nada oculta intención de proseguir con el proyecto de traer agua desde el Río de Los Pescados, que resultaría costoso para la población Xalapeña. Lo peor es que no se advierten signos que desde el gobierno del estado se preocupen por resolver este problema analizando con seriedad y miras de altura las  diversas alternativas y sólo persisten en favorecer a una empresa extranjera con la idea de traer agua del Río de Los Pescados. Las mejores opciones son claras en una región donde las lluvias son copiosas y es posible pensar en la captación de esa agua o bien traerla por gravedad desde el Cofre de Perote, en vez del proyectado bombeo que encarecería el consumo del preciado líquido.