Por Virginia Durán Campollo
13 de abril de 2015

Vivimos los mexicanos en una Dictadura Perfecta. El gobierno en el poder, como los anteriores panistas, no rinde cuentas de sus actos. No les importa. Les tiene sin cuidado. Se asumen dueños del país y con la asquerosa complicidad de los poderes fácticos, partidos políticos sometidos, leyes enviciadas y corruptas, corporativos mezquinos, prensa libre censurada y la mayoría cooptada, nadan en el mar de la opulencia. Inexplicablemente continúan derrochando el dinero del erario, a manos llenas. Ya es lo de menos si las hijas, hijastras y la Paloma se compran en el extranjero ropa carísima; si llevaron a más de doscientas personas al viaje presidencial a Inglaterra; las Casas Blancas; las rentas o no de propiedades en exclusivas colonias capitalinas; el despilfarro de gobernadores que sonrojan al más cara dura y demás. Aquí el asunto es que la presidencia, esta empoderada y nada puede sacudirle. Las violaciones se documentan día a día y no hay sanción. *** Fue el escritor peruano Mario Vargas Llosa quien, en su momento, clasificó como tal al PRI.  Algunos montaron en cólera y con la complacencia incluso de intelectuales de la talla de Octavio Paz, mostraron molestia ante el comentario.  El acierto  del premiado literato, toma actualidad. Hay absolutismo en las acciones del gobierno. Van contra la prensa que señala  y contra todo aquel que ose cuestionarlos. Se establecen como un imperio, dónde las cámaras de diputados, senadores, magistrados, representantes de instituciones electorales están sometidos. La opinión pública, exige la desaparición del inútil partido  verde (PVEM) por todas sus inconsistencias y no procede.  En verdad es alarmante…*** Así entramos a tiempos de campañas donde los partidos políticos, rechazados por la mayoría, obtienen más de 5 mil millones de pesos para su ridículo show de siempre. Encuestas serias, hablan de que el porcentaje de repudio, en todos sentido, para estos es delicado. ¿Con qué principios o valores pueden gobernarnos si no hay credibilidad?     Están altamente descalificados, pero insisten en gastar esos miles de millones en propaganda caduca. Las mismas poses, movimientos corporales, lemas y temas que aburren. Una clase política arcaica, que pretende dirigir a un país que ya está inmerso en otra dinámica  globalizada. Jóvenes estudiantes que se ríen, en abierto, y burlan a través de las redes sociales a las cuales no podrán controlar. Un mandatario arrinconado, con sus supuestas reformas atoradas. Una democracia encubierta, de matices dictatoriales. Un pueblo en el hartazgo, pero maniatado. El escenario no puede ser más lamentable. ***   En Veracruz a los supuestos infractores, sobre todo con el abuso de poder, los premian. Gabriel Deantes, Alberto Silva, Edgar Espinoso, Adolfo Mota, y la lista es amplia. No se llega a comprender como un gobernador, Duarte, puede volverse transgresor en la complicidad. La muestra más reciente, es la que se refiere a Juan Antonio Nemi Dib, nombrado  Secretario Ejecutivo del Consejo Estatal de Seguridad Pública cuando tiene cuentas que rendir a la Federación. Su paso por el sector Salud, al parecer no fue con transparencia. Hay documentos, cifras, nombres que lo demuestran. De facto está inhabilitado para ejercer un puesto público, hasta que no compruebe lo contrario fehacientemente. *** De los candidatos a diputados federales,  ya andan en campaña, el factor sobre saliente de todos es la corrupción. Verdaderos vándalos como el cínico de Jorge Carvallo, entre otros, que no aguantan una fiscalización. Lo terrible es que el INE, según se aprecia, está imposibilitado para hacerlo. *** Los veracruzanos,  deben estar alertas y comprobar quiénes son los pretensos.  Los que han saqueado al estado de manera penosa e indigna, tienen nombre, apellido y también partido. La alerta roja debe encenderse. Esta es una oportunidad de oro, para mostrar nuestro descontento. *** Y para las agruras del mole…usted sabrá qué tomar. Hasta la próxima.