Iniciado en 2008 el edificio sede del senado mexicano tuvo un presupuesto inicial de mil 700 millones de pesos según el proyecto original de construcción de 1994, pero 21 años después este costo aumentó 4 mil 935 millones 687 mil pesos, pero a dos años de estar ocupado presenta fallas de construcción que la empresa GAMI encargada del proyecto aún no termina de resolver. Lo último es que “el proceso de la construcción y mejora de la nueva sede del Senado de la República roza ya los cinco mil millones de pesos; tan sólo la edificación tiene un costo 98% superior a su planeación original y el inmueble todavía no puede ser propiedad de la instancia legislativa, ya que imperan los diferendos con la empresa constructora en torno a su funcionamiento… Para su construcción se creó el Fideicomiso 1705, creado el 4 de abril de 1994. Habrá que leer el Libro Blanco de esta construcción tan costosa y que no tiene fin ni en tiempo ni en gastos pues en febrero de 2014 ya había consumido tres mil 135 millones de pesos.