“En 2013 el gobierno estatal no gastó un total de 5,947 millones de pesos mdp que ya tenía autorizados para su ejercicio, de los cuales 3,103 mdp, es decir, más de 50% lo concentran seis dependencias: la Secretaría de Infraestructura y obras con un subejercicio de 2,181 mdp, la Secretaría de Educación de Veracruz con 995 mdp, la de Salud con 902 mdp, la de Desarrollo Social con 443 mdp; la Secretaría de Seguridad Pública con 293 mdp, la de gobierno con 252 y la de Medio Ambiente con 227 mdp…” Lo asegura el investigador de la UV, Hilario Barcelata, en un documentado análisis que invita a la reflexión porque Veracruz está inmerso en una profunda crisis aun teniendo el dinero para salir adelante. ¿Qué ocurre, a qué se debe? ¿Ineptitud? ¿Displicencia? ¿Corrupción? Porque perturba el ánimo enterarse que “el rubro de creación de infraestructura y obras públicas y en desarrollo social es en donde más dinero se dejó de ejercer, más de 2,600 mdp”. Deja en el aire la pregunta: ¿A dónde se fue ese dinero que no se gastó en lo que debió gastarse? ¿Habrá respuesta? El que calla otorga.