Un somero sondeo entre los alcaldes veracruzanos nos dará idea de los molestos que estos se encuentran debido a los retrasos que la Secretaría de Finanzas tiene respecto de sus remesas. Saben que la federación remite con el debido tiempo lo que corresponde a las participaciones municipales pero estas no permean a los municipios con la regularidad que debieran. Esta circunstancia afecta a la mayor parte de los ayuntamientos veracruzanos pues les altera el cumplimiento de sus programas y proyectos. La paciencia está hasta el tope, ojala, prive la negociación y la cordura.