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MÉXICO, D.F. (apro).- En una carta, el Consejo General del Instituto Nacional Electoral (INE) buscó dar respuesta a los padres de los 43 normalistas de Ayotzinapa desaparecidos hace seis meses, en el sentido de que no se puede cancelar la elección en Guerrero, como pidieron, pero trasladó la decisión de realizarla “por usos y costumbres”, como propusieron, a las autoridades electorales del estado.

“El INE no tiene atribuciones para decidir el sistema electoral de Guerrero ni de ninguna otra entidad federativa, pues el instituto no puede asumir una representación popular con la que no cuenta ni vulnerar la soberanía de las entidades para decidir asuntos de tal relevancia. Pero sí consideramos que su propuesta debe ser conocida y examinada a conciencia por las autoridades de esa entidad, y por todos los partidos y candidatos que hoy se postulan en Guerrero”, acotó en la misiva.

Firmada por los 10 consejeros electorales y su presidente Lorenzo Córdova, el documento de cuatro fojas, entregado al Centro de Derechos Humanos Miguel Agustín Pro Juárez este martes 7, el INE invitó a los inconformes a que con “su valiosa ayuda” contribuyan a tener unas elecciones más vigiladas, más exigentes con los candidatos, más severas contra la simulación.

Indicó que los consejeros saben de la situación en la entidad: “Hay un problema político, social y de seguridad que nadie debería subestimar”, por lo que, “como todos los mexicanos”, los consejeros acompañan el reclamo de justicia y castigo con todo el peso de la ley a los responsables de “los hechos ocurridos en Iguala el 26 y 27 de septiembre pasados”.

Por eso, indicó que el INE tomó ya las medidas pertinentes para garantizar las elecciones pacíficas en la entidad. Derivado de lo anterior, destacó que más de 98 mil guerrerenses han mostrado su disposición a instalar casillas, fungir como funcionarios de las mismas y vigilar la legalidad de la jornada electoral. “Nuestro propósito es que las elecciones se lleven a cabo contando con la participación de la ciudadanía”, añadió.

“Nosotros consideramos que su reclamo como padres y madres de los 43 normalistas desaparecidos y el trabajo de miles de ciudadanos que realiza el INE no deben rivalizar ni contraponerse. Las elecciones son una oportunidad para identificar los pendientes en materia política. Nuestro país no será más justo sin elecciones, si le quitamos a las personas su derecho a voto”, apuntó.

También destacó que el INE no puede desconocer la Constitución, que ordena que las elecciones para renovar poderes se realicen mediante el voto directo y secreto, en urnas.

“La Constitución no concibe un solo resquicio para que no haya elecciones, esto es, para que se suspenda o elimine el derecho de las ciudadanos a votar. En el sufragio nace la soberanía popular, por eso no se pueden cancelar las votaciones”.

Además, consideró que no celebrar los comicios el 7 de junio próximo “suscita preocupación porque se pueden generar focos de conflicto”.

“Este instituto es sensible a su situación y no desconocemos los factores que han incidido en ella. No obstante, sin elecciones estaríamos sujetos a la arbitrariedad del más fuerte y a los riesgos de que el acceso a los cargos de gobierno se resolviera recurriendo a la violencia política. Por variadas y numerosas que sean las imperfecciones en las prácticas políticas, nada sería más grave que impedir el libre ejercicio de un derecho ciudadano por las vías violentas y contra el sentir de millones de mexicanos”, acotó.

Enseguida, añadió que realizarla mediante sus usos y costumbres es atribución de la Constitución y de la Ley Electoral del estado.

Luego recordó por qué cuatro normalistas resultaron sorteados para ser funcionarios de casilla, y fue porque no están considerados fallecidos, sino desaparecidos.

“Como les señalamos, actuar de otra manera, dar de baja del padrón a sus hijos, habría sido una ofensa, una falta de respeto y un abuso de nuestra parte frente a la ley”, justificó.

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