En El Universal, el periodista Ciro Gómez Leyva, escribe que: “AMLO fue despiadado con su adversario Cuauhtémoc Cárdenas y se quitó de encima “por las buenas” a Marcelo Ebrard, pero sin dejar duda de quién mandaba. No ha estar de humor para que un jefe de Gobierno con 38% de aceptación ciudadana (EL UNIVERSAL, febrero) le venga a complicar su tercera candidatura consecutiva […] Me sorprendió que Navarrete no haya guardado el destape para después del 7 de junio. Malas señales deben estarle arrojando sus cifras […]. Si el PRD no pierde, sobrevive. Y para no perder, necesita de los servicios eficaces del jefe de Gobierno Miguel Ángel Mancera, a quien López Obrador le ordena que se ponga atrás de la raya y Navarrete le ofrece la candidatura presidencial. Vaya castillo de naipes. House of cards, le dicen ahora”.