1 Doctor
La Jornada Veracruz

Teresita Ragazzo
Lunes 20 Abril, 2015

Muchos veían con agrado el trabajo desempeñado por el nuevo médico internista, un hombre alto y esbelto, de barba cana recortada, ligeramente pálido pero con mejillas tenuemente sonrosadas. Hablaba con voz gentil, de ésas que da gusto escuchar en un hospital público.

Una clínica del Estado donde conocido es en México, y particularmente en Veracruz, la falta que hacen especialistas. A pesar de llevar laborando sólo dos meses (desde octubre 2014) no fue difícil para el personal y los pacientes distinguir al doctor Alejandro Cuervo.

Percatarse de sus funciones no era ajeno a quien le había invitado a ser parte del equipo de trabajo del Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado (Issste), el subdelegado estatal Adrián Luis Bueno Bello, quien siendo su conocido universitario le contactó para ofrecerle un contrato temporal y a la postre una base, puesto que dijo, estaban muy satisfechos con su trabajo.

La primera quincena de enero, Cuervo Vera fue despedido. En el ínterin de su estancia descubrió una mafia de presunto cohecho operando en el nosocomio. Oportunismo, expoliación y usufructo coludido, donde él representa un solo caso de las miles de personas que hacen funcionar a la institución y son vulnerables.

Comenzó cuando fue convocado, desde que se ejecutó la contratación Cuervo Vera no pudo sospechar que lo que tiempo después tajaría abruptamente su entusiasmo y lo dejaría con un nudo de indignación e impotencia.

Entonces le preocupaban otras cosas: los horarios disponibles con los que contaba, el empalme de la jornada laboral con el espacio que actualmente, y desde hace siete años, desempeña en el Centro Estatal de Cancerología (Cecan).

Pero Bueno Bello dilucidó la nebulosa que lo ocupaba: “me dijo que era un contrato y que necesitaba que decidiera rápido y llevara los documentos lo más pronto posible porque de lo contrario perdería la oportunidad”, narró.

De esta forma resolvió aceptar al convencerlo de que no habría ningún inconveniente con el itinerario, por lo que el galeno realizó los trámites necesarios para llevar a cabo el proceso. Sin embargo las condiciones de contratación fueron irregulares.

“A las secretarias les había agarrado el corre-corre, allí a las 11:30 de la noche debíamos firmar porque al día siguiente tenían que entregar, y si no lo hacían ese día ya no podrían”, expuso.

A pesar de que le prometieron una copia de su contrato bajo excusa de no poder dársela en ese momento por la premura de los papeleos le comentaron que podría tenerla después. Jamás se la entregaron.

No obstante este incidente Cuervo Vera continuó realizando sus faenas cotidianas, esperanzado también en ser contemplado para una base, hasta que una noche de diciembre fue requerido nuevamente por el subdelegado.

En la antesala se encontró a una colega que también había sido invitada a laborar durante esa oferta de contratos, lo saludó con gusto y le cuestionó sobre el sitio en donde ejercería sus funciones. Cuervo le aclaró que no era en la delegación sino en el hospital pero que había sido convocado.

–Ah ya sé para qué te van a llamar –le advirtió– yo me imagino que te van a pedir dinero.
Al desconcierto de Alejandro no pudo más que explicarse.
–A mí me lo pidieron y me hace mucha falta el trabajo, no me gusta, pero tuve que aceptar porque no he podido conseguir otra cosa– le confesó.

Con este antecedente Cuervo esperó a que le llamaran vía telefónica y grabó una conversación donde le comentaron “que no le habían explicado pero que era necesario entregar una cooperación”; en dicha argumentan que el delegado, Renato Alarcón Guevara, tenía colaboradores a los cuales no había manera de darles empleo, empero los que sí habían tenido, como fue su caso, podían adquirir una base pero debían pagarle a “las personas que estaban ayudando al delegado”.

Al exponerle su disconformidad e inicial confusión ante un hecho en apariencia ilícito la respuesta de Bueno Bello fue desenfadada.

–Mira Adrián –le dijo– esto a mí no me suena (…) como quien diría ‘no hagas cosas buenas que parezcan malas’ yo no estoy de acuerdo con dar dinero para que me den trabajo, si es para cooperar y ayudar a algún compañero absolutamente, pero si es para engordar el bolsillo del delegado, porque es un corrupto que tiene la posibilidad de poner y quitar a su disposición, yo no lo puedo aceptar.
–No, cómo crees, es una cooperación y así es como yo te digo pero que te explique el administrador (subdelegado de administración, Arturo Francisco Gutiérrez Góngora).

Debería entregar el 30 por ciento de sus honorarios

Al acudir con Gutiérrez Góngora éste le expuso la situación sin ambages, señalando que de acuerdo al monto que ganaría Cuervo Vera al obtener la base, un aproximado de 21 mil pesos, debería entregar cerca del 30 por ciento de sus honorarios como “compensación” por habérsela facilitado.

–Mira tú ganas tanto y como nosotros trabajamos mucho, (como diciendo merecemos más de lo que nos están pagando, citando a Cuervo) tú nos vas a dar 6 mil pesos mensuales.

De este modo la excusa de que el delegado tenía gente que trabajaba con él fue totalmente desmentida por el administrador, quien al ver rechazada la oferta por el internista quedó atónito por la “jugosa base” que otro médico habría aceptado sin objeciones.

Inmediatamente Gutiérrez Góngora se revolvió en aspavientos de enojo. “No nos arreglamos contigo, yo no quiero saber nada de ti, le dices a Adrián que no hubo acuerdo”, le espetó.

Así, para comunicarle a Bueno Bello lo acontecido, el internista acudió a las oficinas de Alarcón Guevara, al momento en que Gutiérrez Góngora entró también al despacho donde se encontraban reunidos.

Alejandro recuerda que ya pasaban de las 21 horas cuando acaeció, al finalizar sus actividades se percibía la presencia mínima de los trabajadores que seguían dentro de las instalaciones. Esperó hasta que al salir Bueno Bello lo recibió con una actitud boyante.

En extremo sereno y sonriente, se aproximó para atenderlo, buscó con discurso melifluo apaciguar la inquietud de Cuervo al ser contrariado con el disgusto que provocó que Gutiérrez Góngora le arrojara sus documentos.

“No, no hay problema; es una cooperación pero no hay problema”, le repitió en varias ocasiones pese a que Cuervo insistió en tratar de explicar el acontecimiento y evitar un conflicto.

No aceptó y lo despidieron de inmediato

Lo siguiente fue enterarse de su destitución el día que recogió su pago subsecuente. Con cortesía fue avisado al momento de cobrar sus últimos honorarios, al realizar el proceso administrativo regular para ir por su cheque y firmar el talón el empleado que recaba las firmas expresó: “ah doctor, le avisamos que su contrato ya acabó, le informamos que su plaza se fue a Veracruz y usted ya no va a trabajar aquí”.

Con ello el galeno buscó hablar con los directivos del hospital para intentar resolver la injusticia. “No importaba que mi trabajo hubiera sido bueno, ni que hubiera estado en primer lugar para una base y que hiciera mucha falta un internista”, lamenta.

Luego de la explicación de Gutiérrez Góngora, concluye que el mecanismo consiste en recoger el cheque, cobrarlo y pagar el dinero en efectivo. Al negarse a participar naturalmente se bloqueó la explicación del resto del modus operandi pero según sus deducciones, al intercambiar experiencias con otros colegas, estima que es una red que opera en todo Veracruz y posiblemente pueda extenderse a más funcionarios de distintas entidades.

El usufructo no se limita al sueldo base del personal, en el caso de la doctora de quien se hace referencia, comentó que también se aplica el descuento al beneficio proporcional de prestaciones por concepto de aguinaldo. Además aparentemente a ella le exigían 50 por ciento de su salario vitalicio.

En su experiencia descartó que esta situación tenga que ver con algún sindicato sino que el lucro que se ejerce va directamente a parar al delegado estatal y sus cómplices; No se puede aplicar con personas que ya tienen base, “por lo visto lo están haciendo con personas que necesitan”, comenta.

Cuervo Vera indicó que trató de hablar con la directora estatal, quien dirige varios hospitales, puesto que su inasistencia desajustó el movimiento de la clínica, causándole problemas principalmente al jefe del servicio de medicina interna, quienes se mostraron solidarios y buscaron hacer algo al respecto empero justificaron su ineficacia bajo la premisa de que los encargados no tienen facultades ni injerencias en las contrataciones.

Asimismo el médico cuenta que debido a una lesión que tiene a la columna le dieron la incapacidad de una semana para hacerse estudios, tiempo que aprovechó para buscar el respaldo de las autoridades ante lo acontecido.

La PGR no le aceptó la denuncia

Acudió al Distrito Federal (DF) para tratar de realizar una denuncia ante la Procuraduría General de Justicia (PGR) por el delito de cohecho, no obstante quien le atendió, el licenciado Francisco Vera Morales le expuso que “en México las grabaciones no son prueba” de tal manera que sería su palabra contra la del delegado.

Dichas pruebas, agregó, consisten en documentos y el respaldo de otros testigos, a lo cual Cuervo considera que el testimonio de terceros, al menos conocidos, es implicarlos en el crimen; además los presuntos perpetradores no están dando “recibos” por el dinero que les cobran, es una maniobra que continúa valiéndose de la necesidad de las personas.

Por si fuera poco expone que también hay expoliación a menor escala. Según el informe de otro empleado del nosocomio el jefe de afanadores cobra 50 por ciento a cada uno para otorgarle una guardia. 50 por ciento que resulta en un aproximado de 90 pesos diarios por laborar 12 horas continuas.

Cuervo concluye refiriendo una frase de Mahatma Gandhi retomada por Martin Luther King Junior que lo inspiró a exponer su caso a la opinión pública: “Lo que me preocupa no es el grito de los malos sino el silencio de los buenos”.

Los funcionarios aludidos tienen antecedentes de denuncia ciudadana y arbitrariedades como despidos injustificados, favoritismo y corrupción expuestos por denuncias anónimas en Internet.

INFORMACIÓN EN: 

http://www.jornadaveracruz.com.mx/opera-una-presunta-mafia-de-cohecho-y-oportunismo-en-issste-veracruz-acusan/