sales_bioquimicas

En el cuerpo se encuentran presentes en pequeñas cantidades doce tipos de sales. Se gastan constantemente y se restablecen a continuación mediante los alimentos.
La sal correspondiente a Aries es el fosfato potásico. Es un componente de las células del cerebro y de los nervios, y ayuda a restaurar la actividad mental (siempre que el paciente coopere descansando física y mentalmente). También está indicada para el tratamiento del insomnio, desarreglos nerviosos (incluyendo los que afectan a la digestión) y enfermedades de la piel. Se encuentra en una gran variedad de verduras y en las patatas, cebollas, manzanas y nueces.Cada una de estas sales tiene su misión y es vital para nuestro bienestar, incluso si necesitamos tan sólo ligeros vestigios de las mismas. Algunos tipos zodiacales necesitan más cantidad de unas sales porque las gastan rápidamente o porque no les es posible asimilarlas de los alimentos. Estas son las sales y los signos zodiacales tradicionales con los que están asociadas:

La sal de Tauro es el sulfato de sodio. Elimina el exceso de agua y está indicada para el tratamiento de la hidropesía y estados catarrales. También es útil para dolores de cabeza, malestar del hígado, biliosidad y gripe. Regula el suministro de agua al cuerpo y la deficiencia de esta sal se pone de manifiesto por una pesadez en la parte superior de la espina dorsal, escalofríos, fiebre y excesivos sudores nocturnos. Los nativos de Tauro necesitan alimentos que mantengan abiertos los poros de la piel. El sulfato de sodio se encuentra en muchos vegetales tales como remolacha, coliflor, col, espinacas, pepinos y cebollas.

La sal de los nativos de Géminis es el clorato de potasa. Se trata de un acondicionamiento de la sangre que regula la fibrina en la misma y ayuda a que se mantenga fluida. Está indicada para la tos, resfriados y glándulas hinchadas y, por supuesto, para todas las enfermedades inflamatorias. La deficiencia de esta sal se pone de manifiesto por las secreciones blancas fibrosas que indican que hay un exceso de fibrina en la sangre. Estos síntomas no deben ser descuidados, ya que, si no se remedian, el cuerpo reaccionará tratando de expulsar el exceso de formas más violentas, provocando enfermedades como la pleuresía y la pulmonía.

Esta sal se encuentra en una gran cantidad de vegetales y en muchas frutas tales como naranjas, melocotones, ciruelas y peras, así como en los tomates y en el maíz dulce.

La sal de los nativos de Cáncer es el fluoruro de calcio. Esta sal mantiene la elasticidad de los tejidos que afectan a las venas, a la piel y a todas las membranas. También contribuye a la conservación del esmalte de los dientes (polaridad de Capricornio). La pérdida de elasticidad ocasiona grietas en la piel y falta de tono muscular, dando lugar a prolapsos, venas varicosas, dolores en la parte baja de la espalda, hemorroides y mala circulación de la sangre. Esta sal se encuentra principalmente en la yema del huevo y en la harina de centeno, pero también la contienen la mayor parte de las proteínas y los vegetales.

La sal de Leo es el fosfato de magnesio. Es antiespasmódi-ca y está indicada para los calambres, flatulencia, neuralgia y para todos los dolores agudos y también para el agotamiento psíquico. Restaura el tono muscular y el vigor, mantiene la fluidez de la sangre y revitaliza el cerebro y los nervios. Esta sal está contenida en el pan integral, la cebada, el centeno, las manzanas, las lechugas, la col, los pepinos, los huevos, las nueces y los higos.

La sal de Virgo es el sulfato de potasa. Ayuda a transferir el oxígeno de la sangre a las células de los tejidos, manteniendo sanos de esta forma el cabello, las uñas y la piel. La deficiencia de esta sal ocasiona la obstrucción de los poros y, como consecuencia, no se eliminan las impurezas del cuerpo, produciendo situaciones catarrales. La necesidad de esta sal se traduce en un deseo de aire puro y una continua sensación de claustrofobia. Los nativos de Virgo tienen a menudo dificultad para similar esta sal, que ellos necesitan especialmente para reconstruir las células nerviosas. Los alimentos que contienen esta sal son las zanahorias y la mayor parte de vegetales para ensaladas, el trigo, el centeno y la avena con cascara.

Los nativos de Libra necesitan el fosfato de sodio, que neutraliza los ácidos y facilita la digestión de los alimentos grasos. Mantiene el equilibrio de los ácidos y alcalinos en el cuerpo. La falta de esta sal ocasiona todos los tipos de acidez, o sea acidez de estómago, digestiones difíciles, reumatismo, etc. Revitaliza los ríñones y el hígado.

Esta sal está contenida en los berros, zanahorias, espinacas, guisantes, apio, remolacha, manzanas, uvas, higos, almendras, arroz y trigo.

La sal correspondiente a Escorpión es el sulfato de calcio. Es purificante y desinfectante, y facilita las curaciones. Se encuentra en la piel, en las membranas mucosas y en los tejidos. La falta de esta sal causa acné, flemones y otras enfermedades provocadas por la impureza de la sangre.

Un síntoma de la deficiencia de esta sal es la lentitud en la curación de los cortes y pequeñas heridas. Su acción ayudaa eliminar las materias orgánicas que el cuerpo ya no necesita. El estreñimiento es común a los tipos de Escorpión y constituye un síntoma de que el sulfato de calcio no se asimila bien.

El óxido de silicio es la sal correspondiente a los nativos de Sagitario y lo curioso es que sus cristales tienen forma de flecha, lo cual parece propio del Arquero. Tiene una acción penetrante, como la de una flecha, y sus efectos son de los de reventar las ampollas, los orzuelos, etc., promoviendo la supuración y permitiendo la eliminación de las sustancias venenosas. Es un purificador y eliminador. Los síntomas de la deficiencia de esta sal consisten en la predisposición a tener orzuelos o ampollas. Las uñas frágiles, que se quiebran fácilmente, y el cabello sin vida son otros síntomas de que el silicio no está siendo asimilado. Se encuentra en los nervios y en los huesos, y ayuda a mantener el calor en el cuerpo.Entre los alimentos que contienen esta sal se incluyen las cebollas, la mostaza y los ajos, coliflor, puerros, nabos, rábanos, higos y ciruelas pasas.

La materia fibrosa de las frutas, verduras y cereales contienen silicio. Desgraciadamente, se encuentra en la piel de las frutas y verduras y en el salvado de trigo, que generalmente no se come. Constituyen un importante suministro de esta sal y se deberán comer lo más a menudo posible.

La sal correspondiente a Capricornio es el fosfato de calcio que sirve para la formación de los huesos y los dientes. Para ello utiliza la albúmina de los alimentos, y su deficiencia hace que el exceso de albúmina pueda ocasionar trastornos en los ríñones, la formación de piedras o enfermedades de la piel. El fosfato de calcio ayuda a la digestión y asimilación de los alimentos y es un buen tónico. Su falta ocasiona cansancio, enfermedades dentales, sabañones y digestiones difíciles. Esto último puede ocasionar la formación de ácido en las articulaciones, que produce reumatismo y artritis.

El fosfato de calcio está contenido en las espinacas, pepinos, lechugas, higos, ciruelas, fresas, almendras, lentejas y otras legumbres, en el trigo, la cebada y el centeno con cascara, en el pescado y en la leche.

El cloruro de sodio o sal común, es la sal correspondiente a los nativos de Acuario. Esta sal se encarga de distribuir y equilibrar el contenido de agua en el cuerpo, y como los nativos de Acuario tienden a eliminar sal del cuerpo muy rápidamente, es necesario reponerla constantemente. Los síntomas de humedad —resfriados con abundante destilación, ojos llorosos, eccema húmedo— o de excesiva sequedad de la piel o de las membranas mucosas son signos de la necesidad de esta sal. La falta de la misma retarda el proceso digestivo.

Los alimentos que contienen esta sal son los siguientes: espinacas, col, pepinos, lechugas, castañas, lentejas, zanahorias, rábanos, manzanas, higos y fresas.

La sal correspondiente a Piscis es el fosfato de hierro. Se trata del número uno de los remedios bioquímicos y de primeros auxilios, ya que se combina con muchas de las demás sales para prestarles ayuda en su trabajo. Oxigena la sangre y es el principal ingrediente de todos los tónicos. Proporciona fuerzas y elasticidad a las paredes de los vasos sanguíneos y arterias y evita que se endurezcan en la última etapa de la vida. Es muy útil para el tratamiento del dolor de garganta, tos y resfriados, así como en los estados febriles e inflamaciones. Aplicada por vía externa, puede cortar hemorragias. Se combina muy bien con el cloruro de potasio para el tratamiento de las inflamaciones y con el sulfato de potasio para las afecciones de la piel.

Está indicado para los estados anémicos y catarrales ocasionados por la imposibilidad de eliminación de productos tóxicos de desecho a través de los poros de la piel.

Esta es una de las sales que se desperdicia casi totalmente al hervir las verduras y tirar después el agua de la cocción. Se encuentra en las lechugas, rábanos, espinacas, fresas, lentejas, cebollas y cebada.

Las sales de los tejidos constituyen una forma de medicación que puede utilizar de una manera segura la persona no experimentada. Cualquier cantidad que se tome en exceso de la requerida será eliminada por el cuerpo sin producir efectos nocivos. Son de fácil adquisición en forma de tabletas en muchas farmacias, especialmente las homeopáticas.

El motivo por el cual las sales de los tejidos pueden ser asimiladas por el cuerpo en forma de tabletas preparadas, cuando no se asimilan las que proceden de los alimentos, se explica por la preparación de las tabletas. Estas sales son trituradas de forma refinada, lo que las hace inmediatamente accesibles. Las tabletas (que no tienen ningún sabor) se disuelven en la lengua y las sales son absorbidas directamente por el torrente sanguíneo. No tienen efectos secundarios ya que no son drogas, y no afectan ni son afectadas por ningún otro medicamento.

Al igual que con todas las formas de tratamiento, es probable que los síntomas persistan e incluso aumenten durante un día o dos —esto es simplemente un indicio de que el tratamiento está haciendo efecto y esto debe ser considerado como una buena señal. Es comparable a una «crisis de curación» que puede producirse precisamente antes de que se produzca fiebre. Sin embargo, cuando los síntomas persisten y se vuelven crónicos, deberán tratarse con la ayuda de un profesional.

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