La movilización de quienes están interesados en que el Sistema de Agua y Saneamiento de Veracruz- Medellín quede en el status que tiene actualmente como un órgano desconcentrado de gobierno municipal está oponiendo mucha resistencia a la idea de convertir el SASM en una empresa de administración mixta en la que quien gane la licitación comparta con el Consejo de Administración las ganancias y las pérdidas de ese sistema. Han recabado miles de firmas con el propósito de evitar lo que llaman la privatización del SASM que, cierto o no, de concretarse la conversión daría a la empresa ganadora la implementación de las políticas a seguir y la conducción de ese órgano. Los tiempos electorales acompañarán al sindicato y a quienes se oponen a la idea privatizadora, aunque curiosamente pocos recuerdan que las penurias de la empresa fueron ocasionadas por prácticas corruptas que dieron al traste con su fortaleza económica.