El Instituto Electoral Veracruzano es otra de las dependencias públicas a las que ha impactado el programa de ajustes y reajustes financieros implementado por la Secretaría de Finanzas del gobierno del estado. Lo peor es que quienes resultan damnificados son los proveedores que proporcionan bienes y servicios a ese Instituto al que la Secretaría de Finanzas adeuda cerca de seis millones de pesos considerando en esta suma el pago de los impuestos correspondientes. Se quejan en el Instituto que no recibieron ministración alguna en el primer trimestre del año en curso y a su vez, los proveedores son quienes cargan con todas las consecuencias.