Son tantas las minutas que se han firmado estableciendo compromisos a cumplir por parte del gobierno que a este simplemente lo han rebasado esas circunstancias; a una manifestación de peticionarios corresponde una minuta promesa que difícilmente se cumplirá porque no hay dinero y las obras cuya conclusión se exige son de años anteriores y no están presupuestadas en el actual. De allí que no parezca extraño que dos arquitectos de la Secretaría de Infraestructura y Obra Pública fueran retenidos por cerca de tres horas en Zongolica adonde llegaron para escuchar lo que ya saben ¿”cuándo se van a reiniciar los trabajos y concluir los caminos?” Pero como los mandan sólo con la idea de entretener a la gente los pobladores ya conocen ese juego y decidieron mantenerlos en ese lugar mientras se daban las negociaciones.