“En El Universal, su Editorial, escribe que: “Barack Obama y Raúl Castro —Estados Unidos y Cuba— comenzaron una nueva e histórica era en la reconstrucción de sus relaciones diplomáticas, y con ello en las de todas las naciones de las Américas entre sí. Porque el deshielo entre EU y Cuba es indudablemente un punto de inflexión en las relaciones de Washington con el resto del continente. Y prueba de ello es que ayer reinaba en la cumbre, salvo por una que otra excepción, una actitud de conciliación, concordia y respeto constructivo hace mucho tiempo no vista […] Es la confirmación además de que la Guerra Fría, esa era bipolar predominante en la segunda mitad del siglo pasado —y todos sus resabios y lastres ideológicos— ha quedado, ahora sí, completamente atrás”.