En El Universal, el periodista Ricardo Raphael, escribe que: “de la investigación realizada por la periodista Laura Castellanos se infiere que durante aquellas reuniones con los medios, (ex comisionado para la Seguridad y Desarrollo Integral de Michoacán) Castillo Cervantes le hizo propaganda a una mentira. Entregó una narración confeccionada sólo para engañar […]. La actuación de Alfredo Castillo añade su propio capítulo a la historia universal de la infamia. No cabe suponer que el ex comisionado desconociera la realidad sobre la masacre de civiles en Apatzingán. Él la falsificó y defraudó deliberadamente ante la autoridad y la opinión pública. Resulta difícil asumir que sus superiores —el Comisionado nacional de seguridad, Monte Alejandro Rubido; el Secretario Miguel Ángel Osorio Chong o el entonces Procurador Jesús Murillo Karam— hayan sido víctimas de su trampa. Con la información disponible cabe calificar a esos tres funcionarios de ingenuos o bien de cómplices. Ambos calificativos igual de graves. Obtener la paz entre mexicanos no es tarea que deba dejarse a unos o a los otros. En cualquiera de las hipótesis deben presentar su renuncia”. (sinembargo.com).