Tal parece que para David Korenfeld Federman, titular de la Comisión Nacional del Agua (Conagua), con auto flagelarse es más que suficiente para lavar su culpa de haber utilizado para fines personales y de familia un helicóptero de la dependencia que dirige. La violación de la ley se disculpa con un correctivo autoimpuesto, esa es una manera muy sui géneris de entender la cosa pública, “usted disculpe” y ya. Nada extraña que lo haya hecho, en México está comprobado que los servidores públicos utilizan viáticos, helicópteros y todo recurso material a su alcance para satisfacer asuntos personales o de familia, sólo que actualmente el horno no está para bollos y lo pescaron infraganti. Aquí en Veracruz, en donde la cultura de la corrupción florece a ras de piso, eso es lugar común conocido por todos, pero aún no hemos aprendido a reclamarle a la clase gobernante todo cuanto hace mal, señalándolos públicamente, solo nos quejamos.