Poco a poco se ha venido transparentando la transformación del diputado Rafael Acosta Croda al paso de ser un panista combativo a convertirse en un político de aterciopelado trato hacia el gobierno priista; lo mismo asegura que el gobierno estatal solventará el 90 por ciento de las observaciones planteadas por la ASF, que justifica las propiedades atribuidas al Secretario de Gobernación (que por cierto ya respondió negando la veracidad de lo publicado), “los políticos no sólo viven de la política, sino también saben hacer negocios, dice. Igualmente, aún en pleno proceso electoral, asevera que “son tiempos de no ver colores”. Pero de esta retahíla de incongruencias queda un punto positivo, pues de concretarse lo que anunció sobre un tramo carretero de cuatro carriles de Punta Tiburón a Antón Lizardo, con un costo de 380 millones de pesos, esa región tendrá un mayúsculo  impulso inmobiliario y turístico.