Con la reforma aprobada por el senado para cambiarle el status jurídico-político a la capital del país se otorga a esta una condición muy diferente: será una entidad federativa con autonomía constitucional en lo que concerniente a su régimen interior, a su organización política y administrativa y se dará su propia Constitución. Ya no más Distrito Federal, ahora Ciudad de México cuyas delegaciones se convierten en alcaldías con alcaldes y consejos electos popularmente (En la reforma de 1928 al artículo 115 constitucional desaparecieron las alcaldías). No obstante que la idea era aprobar esta reforma definitivamente el día de hoy, el PAN ha opuesto argumentos que debieran ser analizados, uno de ellos es que la nómina de empleos se verá aumentada considerablemente en el cambio de Delegación a Municipios; el otro pero es la forma en que se pretende integrar el Congreso Constituyente que elabore la nueva Constitución Política.