“Los que votan por los tramposos-En El Universal, la periodista, Denise Maerker, escribe que: “las elecciones son una cuestión de número. Y el Verde y todos los partidos han descubierto que el camino a la victoria, fuera de algunos casos excepcionales cuando grandes temas dominan una elección, sólo depende de su capacidad para intercambiar bienes por votos en un contexto donde millones de mexicanos están en condición de pobreza o mantienen de manera muy precaria su inclusión en la sociedad del trabajo y el consumo. Los votos son muy baratos y los partidos políticos tienen mucho dinero […]. Lo único que puede evitar el triunfo del cinismo es que las instituciones sean capaces de aplicar la ley y de castigar a los tramposos con suficiente severidad como para inhibir esos comportamientos. Ya nos demostraron que sobreviven sin problemas a la mala reputación, pero perder el dinero y el poder, eso no lo soportarían”. (sinembargo.com)