Por Alejandro Soto Domínguez
06 de abril de 2015
  • De acuerdo con el informe de la ASF, Cuenta Publica 2010, Número 10A30000020259, el estado de Veracruz retrocede en los indicadores de salud, a pesar de este estigma, SESVER continua llena de corrupción, conforme a los informes 2011, 2012 y 2013;
  • La Secretaria de Finanzas y Planeación (SIFIPLAN), no transfirió la totalidad de los recursos a SESVER, con corte al 31 de marzo de 2014, quedando pendiente la cantidad de 315.6 millones de pesos. Recurso escaso y mal utilizado, igual a veracruzanos mal atendidos en salud;
  • En conclusión según la ASF, el Gobierno del estado de Veracruz no realizó una gestión eficiente y transparente del fondo, apegada a la normatividad que regula su ejercicio y no se cumplieron sus objetivos y metas. 

La salud de acuerdo con la definición de la Organización de Naciones Unidas: “Es un estado de completo bienestar físico, mental y social, y no solamente la ausencia de afecciones o enfermedades”. Así también dicha Organización establece que es uno de los derechos fundamentales de todo ser humano, sin distinción de raza, religión, ideología política o condición económica o social. En concordancia, la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos en su artículo 4º, en el marco del Capítulo I de las Garantías Individuales, establece que todos los mexicanos tenemos derecho a la protección de la salud. Sin embargo, en Veracruz la burocracia del Gobierno Estatal encargada de esta noble misión, viola sistemáticamente este precepto constitucional, salvo sus excepciones, siempre hay gente bien nacida comprometida con su profesión o cargo que desempeña. Lo antes expresado es con fundamento en los resultados de las revisiones que realiza año con año la Auditoría Superior de la Federación (ASF) al Fondo de Aportaciones para los Servicios de Salud (FASSA), cuyos alcances muestran el nulo compromiso de ejercer con eficacia, honradez y transparencia los recursos federales del ramo que hoy nos ocupa.

Cualquier funcionario estatal, con un mínimo de ética de responsabilidad, consciente de sus actuaciones en función de los efectos concretos de sus acciones se preocuparía con el informe de la ASF, Cuenta Publica 2010, Número 10‐A‐30000‐02‐0259, que sintetiza con todas sus letra el caos financiero y corrupción galopante que prevalece hasta la fecha en los Servicios de Salud de Veracruz (SESVER), que a la letra dice en su página 7: “En el periodo 2000‐2010, los principales indicadores de salud muestran en el estado un comportamiento desfavorable, ya que en el caso de la mortalidad general pasó de 4.5 a 5.7 defunciones por cada 1,000 habitantes, en ese mismo periodo; y en la mortalidad materna por cada 100,000 nacidos vivos, de 55.2 defunciones en 2001 pasó a 58.2 defunciones en 2010, y en la mortalidad infantil de 13.7 defunciones por cada 1,000 nacidos pasó a 13.9 en 2010”. En palabras lisas y llanas Veracruz retrocede es salud, existe un cáncer terminal de corrupción, y no hay indicios de mejorar, de acuerdo a los resultado de las actuaciones de la ASF Cuentas Públicas 2011 y 2012.

Dicho lo anterior, los resultados que recientemente publico la ASF para la Cuenta Publica 2013, con No. 13-A-30000-14-0799GF-123, para desgracia de los veracruzanos no son diferentes a las pasadas auditorias. Continua la mescla de los recursos federales del FASSA con otras fuentes, para dificultar su seguimiento, la Secretaria de Finanzas y Planeación (SIFIPLAN), no transfirió la totalidad de los recursos a SESVER, con corte al 31 de marzo de 2014, quedando pendiente la cantidad de 315.6 millones de pesos. En la página 4 del documento en comento, señala en el rubro denominado “Destino de los Recursos” que de lo autorizado del fondo, únicamente se devengaron el 85 por ciento al 31 de diciembre del 2013, quedando pendientes 641.5 millones de pesos. Concluyendo que se advierte su reincidencia a la revisión de la Cuenta Publica 2012. En mi humilde opinión, agregaría que son las mismas del periodo 2006-2012. Falta de medicinas, personal médico, enfermeras y equipo. Puras reincidencias, en lugar de mejorar Veracruz en términos de salud, va en dirección contraria al resto de las entidades federativas.

En la presente Cuenta Pública la ASF 2013, no califica como en años anteriores con adjetivos calificativos, tales como las palabras de negativo, con salvedad, entre otras, únicamente concluye con estas palabras textuales en la página 10: “En conclusión, el Gobierno del estado de Veracruz de Ignacio de la Llave no realizó una gestión eficiente y transparente del fondo, apegada a la normatividad que regula su ejercicio y no se cumplieron sus objetivos y metas”. La salud de los veracruzanos desposeídos, de los pobres, de los que menos tienen, debe esperar mejores tiempos o emigrar a otras tierras.