Es verdaderamente histórico el reencuentro de un presidente de los Estados Unidos con un gobernante cubano; Barak Obama con Raúl Castro se dieron un histórico apretón de manos, testigo de calidad fue Ban Ki Moon, Secretario General de la ONU. El escenario fue la VII Cumbre de las Américas, que se celebra en Panamá, a la que asisten los 35 países del continente a la que asiste México ya sin la aureola del hermano mayor de América Latina que en algún momento del siglo XX lo prestigió.