El futbolista Cuauhtémoc Blanco es candidato a la alcaldía de Cuernavaca y como estrategia de campaña adoptó la estrategia de visitar diferentes grupos religiosos y este domingo se reunió con el obispo de esa ciudad, Ramón Castro y Castro, asistió a misa y convivió con los fieles católicos. Tal parece que como candidato este exponente exitoso del deporte de las patadas es competitivo a los ojos de la ciudadanía, pero la tiene difícil porque el partido que lo postula, el PSD, carece de estructura electoral suficiente para darle batalla al PRD, al PRI y al PAN. Si alguna ventaja tiene Cuauhtémoc Blanco es no ser un político profesional, luego entonces pudiera ganarse la confianza del electorado, ya veremos para cuánto le alcanza.