“En El Universal, su Editorial, escribe que: “la responsabilidad inicial de frenar al crimen organizado es del gobierno estatal donde el problema surge, no de la Federación. Porque sólo la entidad conoce las raíces políticas y sociales que un grupo criminal siembra para poder operar con libertad […]. En entrevista con El Universal, el mandatario local asegura que […] el gobierno de Jalisco supo y atajó el problema al menos desde 2012. En ese orden de ideas, al parecer, la única diferencia sería que en ese entonces no se cayó un helicóptero […]. Sandoval admite haber avisado desde hace ya tiempo al gobierno federal acerca del monstruo del crimen organizado en Jalisco, […] [y] acusa que el gobierno de su predecesor, Emilio González, aplicó una lógica que ya se ha visto antes en otros estados: tolerar y solapar a los grupos criminales mientras su actividad no implicara enfrentamientos en las calles […]. Si Emilio González se mantiene en silencio, lo único que hará será corroborar esa percepción de tolerancia de su mandato ante los cárteles […]. Dos años de gobierno no es tanto como para desterrar el crimen organizado de Jalisco. Sin embargo, si Sandoval de verdad ha construido una inteligencia policial, así como instituciones sólidas, la ayuda de la Federación tendría que ser apenas un auxiliar en la recuperación paulatina del estado”. (Sin embargo.com).