armando-saldañaA las cuatro de la madrugada del martes 5 de mayo, Marslen y sus hermanos caminan en silencio por las calles vacías de Acatlán de Pérez, el municipio oaxaqueño donde unas horas antes apareció con cuatro balazos el cuerpo sin vida de su padre, el periodista veracruzano de 52 años Armando Saldaña.

Aún en estado de shock por la noticia, los hermanos deambulan en plena noche cerrada por los alrededores del cementerio en busca de algún agente del Ministerio Público (MP) de Acatlán que los acompañe, o al menos les indique dónde se encuentran los restos mortales de “Saldaña”, el reportero asesinado número 17 en el estado de Veracruz desde el año 2000 a la fecha, y el número 12 desde que el priista Javier Duarte accedió a la gubernatura en el verano de 2010.

Pero en el panteón no hay ningún agente del MP. Ni de la policía municipal, ni ninguna autoridad. Nadie. Sólo una puerta entreabierta recibe a los hijos del periodista, que durante minutos caminan a tientas entre lápidas y arreglos florales hasta que, al fin, dan con un lugar al que llaman ‘centro de descanso’.

Allí, en una pequeña habitación de cuatro metros cuadrados y un techo de lámina, yace abandonado sobre una plancha de cemento el cadáver de Armando Saldaña.

“Trataron a mi padre peor que a un animal”, espeta la hija del periodista, quien describe la escena anterior en una entrevista con Animal Político.

“Los del MP de Acatlán sólo nos dijeron: ‘Tu padre está en el panteón. Ve a recogerlo’”, añade Marslen, quien además denuncia que todavía el viernes 8 de mayo, cuatro días después de que Armando Saldaña apareciera muerto la tarde del lunes 4, las autoridades oaxaqueñas aún no tenían listos los resultados de la necropsia.

“Dicen que es que la están ‘perfeccionando’ –explica con un tono de hastío en la voz-. Pero la verdad no sabemos cómo la van a perfeccionar, si lo único que tienen que hacer es el informe, anexar las evidencias, y ya. Además, aún no nos han entregado ninguna pertenencia de mi padre, ni nos han dicho qué es lo que están investigando, ni tampoco nos dieron ningún número de averiguación, ni nada”.

“De las autoridades de Veracruz no sabemos absolutamente nada”

Por este motivo, aunque las autoridades del estado de Veracruz ya se apresuraron el martes 5 de mayo a informar que el asesinato de Armando Saldaña es un asunto que “acontece a Oaxaca” y al que el gobierno de Javier Duarte “es totalmente ajeno”, la familia del comunicador exige que sea la Fiscalía veracruzana la que asuma las investigaciones.

“De Veracruz no sabemos absolutamente nada. El Gobierno de Duarte se deslinda porque dice que el cuerpo de mi padre apareció en Oaxaca, y que es cosa de la Procuraduría oaxaqueña investigar. Pero mi padre era un periodista veracruzano, entonces ¿cómo le va a dejar la responsabilidad a Oaxaca?”, cuestiona Marslen, quien recuerda que su padre ejerció durante más de 25 años la labor periodística para múltiples medios de comunicación de esta entidad, como El Mundo de Córdoba, El Sol, la Crónica de Tierra Blanca, o más recientemente la emisora radiofónica Ke Buena, en la que dirigía un espacio radiofónico todos los sábados llamado La grilla, punto y debate.

No obstante, pesar del anuncio de la Procuraduría de Veracruz, y de su lentitud para investigar otros homicidios de periodistas, como el caso reciente de Moisés Sánchez, director del semanario La Unión asesinado en Medellín el pasado 2 de enero, y en cuyo caso después de cuatro meses aún siguen libres cinco presuntos agresores y el autor intelectual, Marslen insiste que sea la Fiscalía de su estado la que lleve el caso.

“Yo confiaba más en la Procuraduría de Veracruz que en la de Oaxaca. Porque allí sólo nos dijeron: ‘Ah, ¿se murió tu padre? Qué bueno, pasa a recogerlo’. Así funcionan las cosas en Oaxaca. El trato es pésimo, pésimo, pésimo”, repite Marslen, quien por el contrario sí destaca la atención que ha recibido de la Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH), la organización civil Reporteros Sin Fronteras, y también de la Fiscalía Especial para la Atención de Delitos cometidos contra la Libertad de Expresión (FEADLE).

“De la FEADLE no tenemos ninguna queja –admite rápidamente cuando se le cuestiona al respecto sobre la labor de esta Fiscalía especializada, la cual ha recibido críticas en el caso de Moisés Sánchez, debido a que hasta la fecha no ha atraído el caso-. Vinieron y nos tomaron declaración con mucha atención. Pero tuvo que venir el MP federal a Acatlán porque los de Oaxaca no hacen su trabajo como debe ser. Y ese es el coraje que tenemos con las autoridades”, concluye la hija del periodista asesinado.

Ante los señalamientos de la familia de Armando Saldaña sobre el trato recibido, Animal Político se puso en contacto con la Subprocuraduría Regional de la Cuenca, distrito Tuxtepec -del que depende el MP de Acatlán- para obtener su versión de los hechos. Sin embargo, personal de esta Subprocuraduría remitió a la FEADLE para cualquier comentario de la investigación del caso.

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http://www.animalpolitico.com/2015/05/autoridades-de-oaxaca-trataron-a-mi-padre-como-a-un-animal-denuncia-hija-del-periodista-armando-saldana/