No sólo en Veracruz se produce el fenómeno en el que los políticos hacen trapecismo político, mejor conocido como actos propios de los chapulines al brincar de un cargo a otro, tal como lo hizo la candidata del prii por el distrito de Veracruz. El caso se multiplica por doquier, en el Distrito Federal casi todos los candidatos del PRI, del PRD y del PAN dejaron sus respectivas encomiendas en el servicio público para competir por una diputación. De igual manera, la candidata priista al gobierno de Jalisco brincó de la senaduría a la campaña por el gobierno. La senadora con licencia, Ivonne Álvarez, ya había “chapulineado” con anterioridad pues era alcaldesa de Guadalupe, uno de los municipios más poblados de su estado, cuando buscó la senaduría, que ahora deja para intentar llegar al gobierno de su estado. Tiene 36 años, a ese paso, si gana Nuevo León, pronto querrá ser la candidata a la presidencia de la república.