Dilma Rousseff, presidenta de Brasil, estará en México en visita de EstadoFoto Reuters
Dilma Rousseff, presidenta de Brasil, estará en México en visita de EstadoFoto Reuters

Durante la visita de Estado que realizará del 25 al 27 de mayo, la presidenta de Brasil Dilma Roussef firmará con el gobierno mexicano el acuerdo de inversiones más ambicioso que tenga el país sudamericano en América Latina y el Caribe, como parte del programa de relanzamiento de las relaciones bilaterales entre ambos países.

–¿Qué tan viable es un tratado de libre comercio (TLC) con Brasil, entendiendo que hay que negociar con Mercosur? –se interrogó al secretario de Economía, Ildefonso Guajardo.

–No necesariamente eso implica negociar con Mercosur. Los países de Mercosur pueden solicitar permiso a la organización para negociar tratados de libre comercio y eso es algo que ellos tienen negociado internamente. Por instrucciones de los presidentes, con la visita de la presidenta Dilma Roussef hemos estado preparando un acuerdo de inversiones que va a ser el más ambicioso que ha firmado Brasil –que de hecho sería el único que tenga en las Américas– y estaremos también comprometiéndonos a una ampliación y profundización de nuestro acuerdo Enlace 53 –convenio de comercio–, para seguir viendo nuevas posibilidades de ampliación de la relación comercial.

Analizarán posible TLC

“En su momento, en el tiempo, los presidentes, de acuerdo con los resultados de esta ampliación, evaluarán en el futuro si México y Brasil pudieran dar el siguiente paso hacia un tratado de libre comercio.

México tiene inversiones por 30 mil millones de dólares en Brasil, más que cualquiera de los BRICS (Rusia, China, India y Sudáfrica, que junto con Brasil forman un bloque económico frente a la Unión Europea, y el TLC de México, Estados Unidos y Canadá). El año pasado recibimos a casi 350 mil turistas brasileños, cuando en 2005 vinieron 78 mil, por lo que uno de los temas del encuentro será cómo fomentar las inversiones y darles certidumbre, apuntó a su vez la subsecretaria para América del Sur, Vanessa Rubio.

Diversos analistas sostienen que además de las diferencias políticas, desde la llegada de Luis Inacio Lula da Silva al poder, entre los motivos del desencuentro entre ambas naciones se encuentra la revisión del Acuerdo de Complementación Económica en 2011, cuando la industria automotriz mexicana registró un superávit en su intercambio con países sudamericanos. Los gobiernos de Brasil y Argentina exigieron una renegociación, con el fin de imponer un límite a las exportaciones automotrices mexicanas.

También, el acercamiento de Brasil con China. Además de que el país sudamericano cuenta con el mayor número de representaciones diplomáticas en China, ha atraído más inversiones del país asiático. Así, mientras México canceló la construcción de un tren de alta velocidad a empresas chinas, este mes Rousseff firmó una alianza económica con China que incluye 35 acuerdos millonarios para la construcción de una vía férrea que enlazará Brasil y Perú, y la construcción de un complejo siderúrgico en el norte de Brasil, entre otras cosas.

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http://www.jornada.unam.mx/2015/05/25/politica/015n1pol