Nadie podría discutirle a Ricardo Ahued su indiscutible adhesión a las causas del interés ciudadano, a pesar que lleva once años inmerso en la política a la mexicana no ha sido permeado por las tentaciones y las conductas de nuestra élite política, y tal es la razón por la que se le reconoce autoridad moral para ser escuchado, por ejemplo cuando declara en alcalorpolitico.com: “Tenemos un exhibicionismo político, gastos onerosos, una clase política que no tiene conciencia con los recursos del pueblo, no ve la pobreza de la gente, no ve la pobreza del campo, no ve la desesperación que existe hoy en día, y se dedica a atracar como si no fueran a misa, como si no los hubieran bautizado en una Iglesia y de lunes a sábado se ponen a robar y los domingos van a misa con su señora”…. Y respecto a las auditorías: nunca encuentra nada, nunca ha encontrado nada en ninguna administración federal, estatal o municipal; sin embargo, todos los multimillonarios que han hecho su capital con base en atracar las arcas federales todos los conocen, todos saben dónde están sus inversiones”. Más claro ni el agua.