No pocos veracruzanos infieren sobre el nerviosismo que invadiría a buen número de “servidores públicos” incrustados en la nómina del erario desde hace ya 10 años en caso que se pudieran hacer efectivas de manera retroactiva las sanciones que establece el Sistema Nacional Anticrorrupción, sobre todo en materia de pérdida de dominio. Sin duda una buena cantidad de dinero recuperaría el fisco veracruzano con recuperar las propiedades que ostentan quienes se han servido de la función pública para enriquecerse, en este caso de manera muy explicable a través de prácticas deshonestas. Pero de lo perdido lo que aparezca es bueno y ojala el pronóstico que señaló la ASF en la entidad devuelva a Veracruz lo que es de los veracruzanos.