Berlín

  • Revista Jurista número 11 francisc1

En una entrevista que la realiza al doctor Francisco Berlín Valenzuela la revista JURISTA, Derecho y Justicia, el ex Secretario de Gobierno de Veracruz se manifiesta inconforme con el nivel de los candidatos que están contendiendo en las actuales campañas electorales, y deplora también el grave daño que le ha causado a la sociedad la cultura de la simulación en numerosos campos de la vida nacional.

Con permiso de JURISTA reproducimos íntegra esta entrevista:

 

FRANCISCO BERLÍN VALENZUELA es uno de los políticos veracruzanos con mayor bagaje intelectual de nuestros días. Académico laureado en múltiples entes colegiados, profesor de la Universidad Nacional Autónoma de México; fundador de instituciones educativas y de extensión, legislador y protagonista de primer nivel en la gobernanza de Veracruz, es respetado por la calidad de su producción y el equilibrio personal que lo distingue como hombre de bien en medio de las convulsiones del mundo político.

 Su vida laboral empezó temprano. Fue fundador y Director del Consejo Técnico de la Tribuna de la Juventud en los años sesenta; director nacional Juvenil del PRI; Secretario General de Gobierno del Estado de Veracruz de 1968 a 1974, con el gobernador Rafael Murillo Vidal; Diputado Federal a la LIII Legislatura, Secretario del Instituto de Investigaciones Legislativas, Delegado del Infonavit en el Estado de México y coordinador de delegaciones; Subsecretario de Asunto y Jurídicos y Participación Ciudadana en el Estado de Veracruz (1998-2002); es el Fundador  y primer director de El Colegio de Veracruz y fundador y actual director de la Casa de la Cultura Jurídica de la Suprema Corte de Justicia de la Nación en Xalapa.

Como estudioso del Derecho y observador agudo de los fenómenos sociales, mantiene en plena vigencia su capacidad de análisis sobre la actualidad. Colaborador usual de Jurista, Derecho y Justicia, donde enriquece nuestras ediciones con sus artículos, hoy puntualiza los temas que preocupan a todos y accede a ser entrevistado para dar su opinión en torno a un tema vigente y acalorado: las elecciones 2015.

De inicio, ¿cuál es su percepción sobre el proceso electoral que se realiza en estos meses?

En nuestro país, cada vez que hay elecciones se genera un ambiente exaltado y enrarecido que cree ver, en el proceso electoral por venir, la oportunidad de definir -a fondo y a futuro- todas las cuestiones fundamentales de la vida nacional. Se piensa, ciertamente, que una elección es la ocasión de concretar una de las vertientes más importantes de la vida democrática: la manifestación del voto. El sufragio es de la mayor importancia y trascendencia, porque a través de él se legitima el origen popular del poder.

Pero es sabido que un régimen verdaderamente democrático está constituido por diversas Variables como son la política, la económica, la cultural, la social y la educativa. La variable electoral ocupa un lugar destacado, pero no es exclusiva, ni única para considerar, a cabalidad, si un régimen es, o no, democrático.

En este contexto, podemos apuntar que en los países en donde la expresión de los sufragios no es correlativa a la existencia de los otros valores que integran una democracia plena –cuando menos en una proporción mayoritaria nos encontramos ante una democracia meramente formal.

¿Cómo podríamos considerar entonces el nivel de la democracia en México? En esta idea ¿dónde estamos ubicados?

De entrada el nivel de la democracia en México -dentro de los estándares internacionales- es de mala calidad, pues la población de nuestro país, está convencida de las grandes falacias que la sustentan, mostrándose insatisfecha con esta forma de gobierno en un alto porcentaje.

Los mexicanos nos encontramos en este momento en la antesala de una elección que habrá de renovar la Cámara de Diputados federales, algunas gubernaturas estatales, presidencias municipales y congresos locales, así como la Asamblea Legislativa y delegaciones del Distrito Federal.

En una buena parte de la ciudadanía se percibe un cierto desánimo e incredulidad por diversas razones. La situación económica es, probablemente, el telón de fondo que unifica discordancias y el desinterés por participar. El descrédito acumulado por todos los partidos políticos abona en perjuicio de la próxima justa electoral.

Las situaciones de corrupción en que se han visto involucrados funcionarios públicos federales, estatales y municipales aumenta la desidia e indiferencia de los electores.

Las actividades académicas del doctor Berlín se han realizado principalmente en la Universidad Nacional Autónoma de México desde que era estudiante. Fue miembro del Consejo Técnico de la Facultad de Derecho, fundador y Presidente del Instituto Nacional de Derecho Electoral y Estudios Políticos, A. C., miembro Fundador de la Asociación Nacional de Doctores en Derecho y del Consejo Nacional de Egresados del Posgrado en Derecho y director de revistas y colecciones bibliográficas.

Ha organizado cursos y eventos de actualización académica, y ha participado en eventos nacionales e internacionales en Michoacán, Estado de México, Tabasco, Veracruz, Puebla, Tlaxcala, Morelos y Baja California. Dentro de su desempeño internacional ha dictado conferencias y cátedras en Costa Rica, Cuba, Francia, Rusia, Gran Bretaña, y ha sido profesor invitado en universidades nacionales y extranjeras. La actividad docente la ha desarrollado por más de treinta años.

Podríamos considerar que ¿el papel tanto de partidos como de candidatos no alcanza un nivel satisfactorio ante los ojos de los electores?

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Estamos en un concierto de patologías donde ocupa un lugar preponderante la pésima selección de candidatos, hecha por los diversos partidos. Hasta pareciera que se esmeraron en escoger a los menos capacitados y probos. En algunos casos se postuló a personas claramente indiciadas de malos manejos, con insuficiente preparación para la vida pública, con muy mala imagen en sus comunidades. Siendo muy benévolos, uno puede preguntarse ¿en qué van a ayudar a sus partidos en la tribuna parlamentaria?

¿Cuál va a ser su aportación a la solución de problemas ancestrales? Son conocidas las limitaciones mostradas en sus anteriores desempeños. Desde ahora es manifiesto que su presencia en el Congreso contribuirá a ahondar el desprestigio de nuestro órgano legislativo.

Hace ya varios años que se cuestiona la partidocracia que vivimos en México.

¿Cree que los políticos responden más a intereses de esa índole que a un compromiso con los ciudadanos?

En la preselección de candidatos, la divisa predominante pareció ser la incondicionalidad y la pertenencia a camarillas de poder, más que la trayectoria o la experiencia curricular.

En los medios nacionales de comunicación se ventilaron públicamente los desacuerdos y las rupturas que generaron las nominaciones, incluso al interior de las propias organizaciones políticas. El nepotismo también se hizo presente, al seleccionarse para cargos de elección popular a jóvenes carentes de trayectoria y trabajo en favor de la ciudadanía.

Veracruz tiene fama de ser cantera de grandes políticos, sensibles, conciliadores, con grandes capacidades de operación. ¿Le parece que se desaprovechan estos talentos?

En Veracruz, la situación no dista mucho de lo anteriormente señalado. Con la agravante de que -en no pocos casos- la ansiada postulación pareció estar motivada por la urgente necesidad de lograr una protección a través del fuero que otorga el cargo de representación popular para evitar, se entiende, futuras acciones legales.

Esta situación ha hecho pensar a destacados politólogos, juristas y a una buena parte de la población que ha llegado el momento de revisar la figura del fuero parlamentario de nuestros textos constitucionales y legales, para decidir si debe seguir conservándose como actualmente se encuentra, o por el contrario, debe de modificarse y acotarse, ya que ha sido pervertido y desnaturalizado por la aplicación indebida que vienen haciendo de ella los partidos políticos.

El Sistema Nacional Anticorrupción, recientemente aprobado, es ciertamente un gran esfuerzo para combatir este terrible mal aqueja al país, pero a los señores legisladores de todos los partidos, se les olvidó modificar y acotar la figura del fuero parlamentario, como una forma eficaz de evitar la “graciosa huida” que emprenden los funcionarios de todos los niveles de la administración pública, hacia cargos de elección popular, que vehementemente ansían para lograr un blindaje que los proteja de posibles problemas legales, por actos de corrupción, realizados en el ejercicio de sus funciones.

La ciudadanía mexicana, y especialmente la veracruzana, se ha percatado de las pobres campañas políticas que los candidatos de todos los partidos están llevando a cabo, caracterizadas por la ausencia de ideas, contenidos y mensajes políticos que animen a los electores a una entusiasta participación.

Los partidos políticos mismos no han sido capaces de utilizar los tiempos que el estado les otorga para realizar campañas que eleven el nivel de la contienda, que tengan un alto contenido ideológico y que inviten a reflexionar sobre sus plataformas doctrinarias y su postura ante los graves problemas que la nación enfrenta. Como consecuencia de esta situación, la mayor parte de los ciudadanos que los ven o escuchan en los medios de comunicación, ante el hastío que les producen los spots reiterativos de lugares comunes, cambian inmediatamente la programación.

Cuando el entrevistado se expresa lo hace con la precisión de un filo. Los años en la política, en la academia, en la difusión de la cultura le revisten de conocimiento y autoridad. Ha sido y es incansable promotor de eventos culturales como conferencias, seminarios, diplomados, presentación de libros, cine-debates, charlas de sobremesa, mesas redondas entre otros. Ha dirigido numerosas tesis de licenciatura, maestría y doctorado a personajes como Flavino Ríos Alvarado, Fernando Valenzuela Perna, Miguel Ángel Garita Alonso, Enrique Vallarta Rodríguez entre otros. Es receptor de numerosas distinciones, medallas de oro, placas de bronce, Cruz de Honor al mérito, preseas y membresías.voto

 La celebración de comicios no es plena garantía de la existencia de un estilo de vida democrático. Un régimen en el que de manera generalizada existen realidades afectadas de injusticia, desigualdad, abuso, inequidad y ejercicio limitado de libertades, resulta ser una sociedad atrofiada y desvirtuada  por la simulación.

 Ante una situación de esa naturaleza, el voto es apreciado como una apariencia de democracia, carente del sustento esencial que le prodigan sus otros elementos sustentadores. La democracia es una forma de gobierno que permite y hace viable la realización de los seres humanos en todas sus dimensiones y potencialidades. Es decir, es el espacio político que posibilita la realización del homo democraticus.

 Es claro que al doctor Berlín le preocupa el actual estado de cosas. Estudioso del fenómeno político, pero además actor destacado en el mismo, resume su pensamiento, en su calidad de tratadista de los temas electorales y parlamentarios del país, con expresiones directas que traslucen un diestro manejo teórico, adosado con la percepción empírica de un veracruzano tan alarmado como miles más, por la orientación de la vida pública.

Nuestra sociedad pareciera entonces estar en una vía sin salida ¿qué opción le queda o nos queda?

Frente a este panorama la pregunta que se impone es ¿qué hacer? Mi modesta opinión es que los ciudadanos no podemos claudicar, ni renunciar a un derecho tan esencial como lo es emitir nuestro sufragio. Aun con todos los negativos advertidos tenemos que ejercer el poder que nos brinda una elección. Hay que escoger entre lo menos malo.

Debemos evitar que el abstencionismo traslade a otros la ventaja de la desilusión.

¿Será factible pedirles a los ciudadanos que mantengan la esperanza de que mejore este estado de cosas, aun con el desaliento que producen los fenómenos que usted ha enunciado?

En todo caso, frente a la mediocridad exhibida en la actual oferta electoral, debemos mantener la esperanza de que los procesos electorales mejoren y sean la expresión ciudadana de una mayor participación política, preparándonos para intervenir -en el futuro- de una manera más activa y eficaz dentrode la organización política partidaria que más nos atraiga, o trabajando –arduamente- en el fortalecimiento de las incipientes candidaturas ciudadanas independientes que planteen y formulen las mejores respuestas para atender los problemas nacionales y locales.

INFORMACIÓN EN:

http://revistajurista.com/entrevista-a-francisco-berlin-valenzuela-sociedad-atrofiada-y-desvirtuada-por-la-simulacion/