Marco Antonio Aguirre Rodríguez
Místicos y Terrenales
  • Duarte, desesperación por el dinero
  • El Impuesto a la Nómina, no cuadra
  • Callejas y García, mienten

La desesperación del gobierno de Javier Duarte para obtener más dinero es de tal magnitud que pretenden bursatilizar el Fideicomiso del Impuesto a la Nómina.

Ya no les basta con haber suspendido de plano la entrega de participaciones a los ayuntamientos del estado, sobre todo donde la presidencia municipal la tiene alguien del PRI.

Se trata del “Fideicomiso Público de Administración del Impuesto sobre Erogaciones por Remuneraciones al Trabajo Personal” (ese es el nombre completo del conocido popularmente como el Fideicomiso del 2% a la nómina, que por cierto el porcentaje se elevó al 3%, por un decreto publicado en la Gaceta Oficial número extraordinario 492 publicada el 16 de diciembre de 2013).

El gobierno de Javier Duarte recurre al intento de bursatilizar los ingresos del Fideicomiso, porque los bancos ya no quieren prestarle y en la Bolsa Mexicana de Valores la bursatilización de las participaciones federales ya no es atractiva para los inversores que ahí operan.

Quien sabe cómo tomen en la BMV esto, porque el Fideicomiso ha tenido un manejo más que irregular, lo que implica que la Secretaría de Finanzas le retiene los recursos, igual que hace con las participaciones a los municipios y las entregas a otros organismos, como la Universidad Veracruzana.

La retención la reconoció el mismo Gustavo Sousa Escamilla, Vocal Ejecutivo del Fideicomiso, el 7 de mayo, cuando dijo que durante 2014 sólo le habían entregado 400 millones de pesos.

Muy probablemente Gustavo Sousa no leyó ni el Informe de labores de Javier Duarte correspondiente al 2014, ni el presupuesto de ingresos del gobierno del estado del mismo año.

Vamos por partes:

Javier Duarte en su Informe correspondiente al 2014 aludió al incremento que sufrió el impuesto “Sobre Erogaciones por Remuneraciones al Trabajo Personal” (esa es su denominación) al pasar del 2% al 3% y en ese documento apunta que para el año anterior se esperaba recaudar 1,547 millones de pesos (página 483 del IV Informe).

O sea que Gustavo Sousa, de acuerdo con su declaración del 7 de mayo, nunca supó que pasó con más de 1,147 millones de pesos y eso que el 19 de marzo de este año había dicho que Sefiplan debía informar sobre la retención de recursos del Fideicomiso.

Pero a la Sefiplan (y a su nuevo titular Antonio Gómez Pelegrin), a Javier Duarte y a Gustavo Sousa, se les hizo bolas el engrudo con los recursos del Fideicomiso.

En la modificación del presupuesto de ingresos del 2014 se marcaba que por “Impuestos Nóminas y Asimilables” se esperaba en ese año captar 1,980,001,433.00 (esto es 1,980 millones de pesos) o sea 433 millones más que los mencionados por Duarte en su Informe.

¿A dónde fueron a parar esa diferencia entre lo presupuestado y lo supuestamente captado?.

Los “Impuestos Nóminas y Asimilables” se componen de:

(Impuesto) Sobre Nóminas: 17,463,925.00 (17 millones 463 mil 925 pesos)

y el impuesto “Sobre Erogaciones por Remuneraciones al Trabajo Personal” (que es el punto de controversia) con 1,962,537,508.00 (1,962 millones 537 mil 508 pesos).

Vaya, ahora que el diputado panista Julen Rementeria está tan interesado en lo que pasó con este Fideicomiso puede agregarle a sus reclamos el conocer porque se dieron estas diferencias entre lo calculado y lo obtenido. Como exalcalde de Veracruz, sabe que esto tiene una explicación financiera y otra política.

Pero esta no es toda la discrepancia.

En el presupuesto de Egresos del 2014, en el rubro de Inversión Pública, en lo correspondiente al Fideicomiso, se anota que se planeaba ejercer ese año un gasto de 1,675,602,508.00 (1,675 millones 602 mil 508 pesos)

La diferencia con los 400 millones que dice Gustavo Sousa que recibió, es muy grande.

Pero el número tampoco cuadra con lo que se dijo que se iba a recibir, si no que es menor. Hay 304 millones 398 mil 925 pesos de diferencia.

O sea que desde un principio planeaban recibir más y gastar menos, pero ese “supuesto ahorro” tampoco lo reflejan en ningún rubro de los ingreso y de los egresos, tanto del 2014 como del 2015.

Los cálculos financieros del gobierno de Javier Duarte presentan otra discrepancia más.

En el presupuesto de ingresos para el 2015, aún con la reducción de lo captado (según el Informe de Javier Duarte, vale la pena reiterar) presupuestaron un incremento en los “Impuestos sobre Nóminas y Asimilables”llevándolos a 2,037,815,333 (2,037 millones 815 mil 333 pesos).

¿Cómo es que hacen ésta proyección si hay una tendencia a la baja?.

El presupuesto de ingresos 2015 contempla impuestos “Sobre Nóminas” por  12 millones 476 mil 625 pesos. Casi 5 millones menos que lo presupuestado el año anterior.

Pero en cambio en el impuesto “Sobre Erogaciones por Remuneraciones al Trabajo Personal”, incluyen una cantidad sobre el 2% (que supuestamente ya no aplicó desde el 2014) por 1,663,171,736.00 (1,663 millones 171 mil 736 pesos) y otra al 3% por 362 millones 166 mil 972 pesos.

Este es otro de los misterios que tiene el Fideicomiso.

Por eso es que los místicos de las finanzas demuestran no entender lo que pasa, entre ellos Gustavo Sousa, aunque es el titular, y Javier Duarte, que da una cifra mientras sus funcionarios manejan otras, y Antonio Gómez, que ni siquiera a podido asimilar el desorden financiero que existe, y por tanto tampoco lo ha podido componer.

Y a los terrenales, sólo nos dicen que todo está bien.

 Callejas y García, mienten

 El presidente de la Junta de Coordinación Política del Congreso, Juan Nicolás Callejas Arroyo, decidió avalar en toda su extensión las mentiras del contralor Ricardo García Guzmán, cuando ambos afirman que ya están solventadas las observaciones de la Auditoría Superior de la Federación (ASF) y que nada hay pendiente.

Pero eso es falso por completo.

La ASF presentó 15 denuncias penales que ya están en poder de la Procuraduría General de la República y que amparan más de 4,600 millones de pesos.

Esos no se pueden solventar, porque corresponden a simulaciones en –precisamente- la entrega de recursos a la Federación para resolver observaciones anteriores.

El exhorto de la Comisión Permanente del Senado responde a que la irregularidad es muy, muy fuerte, y que merece ser sancionada, y por eso apuran a la PGR a que informe el estado que guardan las peticiones hechas por la ASF.

Así pues, tanto Callejas Arroyo como García Guzmán, mienten.

Esta es la calidad de los funcionarios públicos que tenemos en Veracruz.