Por Ricardo Olivares Pineda
19 de mayo de 2015

Debido a las  reformas estructurales, se generaron muchas expectativas para la economía mexicana, pero la caída repentina en el precio del petróleo y otros factores, vinieron alterar lo proyectado. Las inversiones en el sector energético se posponen, el gasto público se reduce drásticamente y la demanda interna se verá afectada, sólo quedan las  exportaciones, que se incrementarán por el crecimiento en la economía norteamericana. Indudablemente será el sector externo el que más aportará al crecimiento del PIB.

El comercio exterior en los últimos  20 años ha sido el más importante  generador de ingresos para la economía mexicana. De 1993 a 2013 la economía creció en un 2.5 en promedio y su principal motor fue el comercio exterior; las exportaciones mexicanas se incrementaron en más de 600 %; la depreciación del peso ante el dólar estimularán más las exportaciones y como consecuencia, habrá mayores ingresos.

La reforma energética iba a traer grandes inversiones este año, Pemex tenía ya contratos antes de la caída del precio del petróleo en materia de refinación, la implementación de estas reformas será lenta por la falta de recursos. El recorte en más de 124 mil millones de pesos en el gasto público, afectará sobre todo, a la inversión en materia de construcción.

El gobierno manifestó que el recorte de  124 mil millones de pesos al gasto público no afectará el crecimiento en la economía, sin embargo algunos estudios entre ellos el  de Banamex, pronosticó una baja, situando un PIB en 3% es decir menos 0.4% que representan el corte presupuestal. Otra expectativa de la economía mexicano era el crecimiento en el consumo interno, no será así, debido al pobre crecimiento en el empleo y en los salarios.

El Centro de Investigaciones Y Docencia Económica estimó que la economía mexicana crecerá 2.4% a 2.6% y no lo que se había estimado entre 3.2% y 4.2%, en lo que se refiere al tipo de cambio éste variará entre $14.70 y $14.80 por dólar, no obstante, en estos días el dólar se ha cotizado hasta $15.25 pesos. La inflación se calcula que será de 3.1% y de 3.4% es decir, se tendrá una demanda disminuida; con todo lo anterior hay un ambiente desolador entre empresarios y consumidores.

El crecimiento en la economía de EE.UU. es alentador para nuestro país, pues nuestro intercambio comercial es totalmente con ellos como exportadores e importadores, si le va bien a los  norteamericanos nos va bien a nosotros, su economía se estima crecerá más del 3% y si aumentan sus tasas de interés, tenemos que estar preparados para hacer lo mismo, para que no haya salida de capitales, situación que nos afectaría aún más; es importante también considerar la contratación de las coberturas petroleras para asegurar los ingresos del petróleo de 2016.

El Fondo Monetario Internacional considera que el crecimiento económico de México estará en función del crecimiento de la economía de Estados Unidos, porque las reformas estructurales tardarán alguno tiempo en dar resultados positivos. Dentro de los ajustes que está realizando el gobierno federal para enfrentar la crisis económica, se habla de elaborar  para 2016 un presupuestos base cero, cuyo objetivo es lograr que las diferentes dependencias gubernamentales sean productivas y no desperdicien recurso, pero para lograr los resultados positivos que se esperan, es necesario revisar nuevamente la política fiscal, que ha venido a perjudicar sobre todo al sector comercial.

Lo que le queda a la economía mexicana a corto plazo es apostarle al sector turismo y a las exportaciones sobre todo en automóviles, en 2014 se vendieron más autos mexicanos en Estados Unidos que Japón; México ocupa el séptimo lugar en producción de automóviles y primer lugar de América latina y siguen llegando inversiones extranjeras a este sector. Por el momento esa es la situación económica de 2015. Esa es la Real Politik.