Una de las dependencias a las que ha impactado el problema financiero que aqueja al gobierno veracruzano es el Instituto Electoral Veracruzano al que se le vienen espaciando las ministraciones hace ya algunos meses, según confirma el secretario ejecutivo, Víctor Hugo Moctezuma. Por ese desfase el IEV ha dejado de cubrir compromisos con proveedores, a los que adeuda 4 millones de pesos, también debe un millón 900 mil pesos correspondiente al Impuesto Sobre Nóminas. Sus varios pasivos son: a Telmex debe 224 mil 666 pesos, a por, arrendamiento de edificio un millón 187 mil pesos, en arrendamiento de equipo de fotocopiado 134 mil 917 pesos, consultoría administrativa 8 mil 500 pesos, servicios de vigilancia 117 mil 443 pesos, entre otros pasivos que gravitan en su haber. Lo menos malo es que no estamos en quiebra.