Por Virginia Durán Campoollo
19 de mayo de 2015

¿Hacia atrás?, ¡Ni para agarrar vuelo!, aconseja la sabiduría popular. Y el senador José Yunes Zorrilla, es entendido. Su posición, consideramos, es la correcta. No puede, no debe, no es recomendable vuelva sus pasos. Lo han engañado, entrampado varias veces. Lo han tildado de tibio, apacible, ausente de un verdadero equipo político. Responde con trabajo, alianzas, acercamiento con todos los sectores sociales veracruzanos. Cumple con su labor en el Senado, en la no menos importante presidencia de la Comisión de Hacienda y Crédito Público, en donde vigila los intereses de la ciudadanía a través de iniciativas y puntos de acuerdo. Cuando toma la tribuna, tiene oratoria tanto que en una ocasión alejó el discurso escrito, frente al Secretario de Hacienda y Crédito Público Luis Videgaray, su amigo, e improviso de manera elocuente. No es cualquier cosa. Pepe, es diferente. Tal vez no es echado pa delante, ni bravucón, ni pendenciero. Su cuidada educación lo hace tener un trato igual, con todos los que le buscan. Es político nato. Cuidadoso. No se compromete, sólo para quedar bien. Sabe que tiene limitaciones. Pepe no está en campaña. Simplemente es un servidor público comprometido y puede ser una caja de Pandora para bien. Por lo pronto, trae el discurso que necesitamos escuchar. Dicen que ahora faltan las acciones, para poder tener confianza. Por lo pronto la primera esta a la vista: una distancia con Javier Duarte, quien al igual que Fidel Herrera alguna vez lo engaño. El rompimiento con Javier, es real y comprensible. Yunes Zorrilla es un hombre de palabra, por ello poco se compromete con ella. Le gusta cumplir. *** La extrema soberbia de los hombres y mujeres, en una gran mayoría, en el poder les hace despreciar a la opinión pública. Consideran, que somos un pueblo de poca conciencia y amnésicos. Ni nos oyen ni nos ven. Van por su objetivo sin mirar nada más. De nada sirven las críticas. La bendita impunidad que les cubre, los protege y hacen lo que quieren. Sin embargo hay quienes también tienen fe y esperanza. Los que piensan que esto o cambia o ya “valió madre”. Buenos mexicanos, que saben el verdadero riesgo que corre el país con el despertar del México Bronco. El delicado abismo entre los que menos tienen, los que carecen de lo elemental frente a la reducida clase pudiente. Que observan como los políticos han perdido la brújula. Como en ambición desmedida han cambiado su ideología, por el pragmatismo rampante. Desprecian el anhelo de millones de tener paz y tranquilidad, por lo menos, en su ámbito. Que están ansiosos de no sólo promesas sino hechos, hechos. Ávidos de verdaderos representantes populares, que cumplan con su mandato. Serán responsables quienes lleven a candidatos cuestionados por enriquecimiento inexplicable, principalmente, a puestos de elección. En el juego político actual, nadie sabe a ciencia cierta qué sorpresas traerá después del 7 de junio. *** De acusador a acusado. De calificar a la periodista Claudia Guerrero Martínez de escándalo y el hacerlo de manera vergonzosa y pública. Parece que su realidad lo superó y Juan Antonio Nemi Dib se mostró desesperado. ¡Qué le estas preguntando a éste Hijo de la Chingada!, gritoneo a los reporteros que cubrían el aniversario luctuoso del ex gobernador Hernández Ochoa. Muestran las fotos a un titular del Consejo Estatal de Seguridad Pública (¡para Ripley!), envalentonado, agresivo, bravucón en contra del Secretario de Salud Fernando Benítez Obeso. Parece que el miedo no anda en burro, cuando quien nada debe, nada teme. Una exhibición de prepotencia extrema y falta de quehacer político. *** Y para las agruras del mole…usted sabrá qué tomar. Hasta la próxima.